San Ignacio, de Loyola a Manresa


Nota: El trabajo ha sido redactado en castellano, pero incorpora párrafos en catalán, castellano antiguo y latín, se ha de tener en cuenta al leerlo o si se utilizan traductores a otros idiomas. 
(Foto Ignatian Wiki). 

El nombre "Manresa" es sin lugar a dudas, el nombre de población que se encuentra en más lugares del planeta. Se puede encontrar en cualquier continente como ciudad o población; escuela o universidad; calle o plaza, diario, radio o televisión. Esta popularidad de la marca "Manresa" es debida o gracias a san Ignacio de Loyola. Don Iñigo Yañez de Oñaz (Azpeitia 1491, Roma 1556) (más conocido por la adaptación que hace al castellano de su nombre: Ignacio López de Loyola). Era un noble vasco pero militaba en la casa real castellana, cambió la espada por la cruz en Manresa, donde vivió un año (1522-1523) y en una cueva natural cerca del río Cardener, se inspiró para crear la Compañía de Jesús. Los jesuitas han irradiado desde aquella cueva, el nombre de Manresa por todo el planeta.
A pesar que el nombre Ignacio es conocido de todos y perfectamente relacionado con los jesuitas, sus padres decidieron ponerle este nombre en recuerdo de otro Ignacio que le había precedido y que es muy poco conocido a pesar ser uno de los padres de la Iglesia. Ignacio de Antioquía, autor de una gran cantidad de cartas, obispo y mártir vivió y murió dentro del primer siglo, la polémica sobre la autoría de sus escritos ya comenzó en el siglo XVI y aún duraba en el siglo XIX, tengo un libro que a pesar de reconocer la cantidad y calidad de sus escritos lo cuestiona. Una referencia de este San Ignacio nos la brinda Lucio Dextro en su "Chronicon", página 24 que comenta los hechos del año 216 que no es precisamente dentro del primer siglo: "...Epiftolae. S.Ignatij ad. B. Virginem celebres habëtur..."
Este trabajo se aparta de las informaciones y libros que se pueden encontrar sobre la vida de San Ignacio, hace una incursión en su proceso de canonización que tuvo lugar varios años después de su muerte cuando todavía había testigos que le habían conocido en vida. La Inquisición tuvo trabajo, en el fondo los inquisidores eran miembros de comunidades (franciscanos, dominicos) que veían a los jesuitas como unos nuevos competidores en un mercado muy saturado de órdenes monásticas. Ya en vida, la Inquisición le había juzgado y encarcelado un par de veces, consideraban que no tenía suficiente formación para predicar materias teológicas.
El trabajo nos llevará por las calles de Manresa que frecuentaba Ignacio: estaremos  a su lado; comeremos con el; oraremos con el; sufriremos con el; estaremos bordeando durante el camino lo que mejor define el carácter catalán: "el seny i la rauxa" (la cordura y el arrojo); caeremos en la desesperación; seremos tentados por la Maldad; nos volveremos a levantar para caer unos pasos más adelante; arrastraremos una inmensa cruz de madera ante la mirada impasible de los Dominicos por su claustro. Tendremos tantos frentes abiertos que no sabremos porque camino tirar, cada tentativa resultará en un nuevo fracaso y una recaída. Cuando por fin alguien nos da un mendrugo seco de pan, lo miramos, llevamos días sin comer y cuando por fin vamos a saborearlo, vemos otro hombre más desesperado que nosotros y casi a rastras le damos nuestro mendrugo. Con nuestro vestido hecho de un saco y un bastón, continuaremos por las empinadas calles de Manresa, esperando que nos llegue la "Eximia Ilustración del Cardener" y con la ayuda del Espiritu Santo podamos finalmente crear la Compañía de Jesús.
El trabajo nos llevará por todos los lugares de Manresa que visitó Ignacio. Acabará con una breve presentación de actuaciones artísticas de diferentes autores de todo el mundo que se han inspirado en Ignacio. El trabajo enfatiza sólo la primera estancia de Ignacio en Manresa, después de haber estado por Tierra Santa y Barcelona, volvió de nuevo a Manresa, pero ya no era el "hombre del saco". Era una persona con unas ideas muy claras que buscaba complicidades y alianzas con los cistercienses y otros amigos que había hecho en la ciudad para alcanzar su reto final. 
Enlace para acceder a la segunda parte

Debido a las guerras, hay lugares de Manresa que ya no existen, en este caso nos ayudaremos de fotografías escaneadas de diferentes libros de finales del siglo XIX o principios del XX, todas las fotografías actuales, se entenderá que son del autor del trabajo sino se indica el origen. 
Ignacio de Loyola que llevaba una vida de caballero (corte, mujeres, buena vida) cuando fué gravemente herido en una pierna en el año 1521 durante la defensa de la ciudad Pamplona frente a los franceses, entendió que tendría que dedicarse a partir de ese momento a asuntos no bélicos. Después de leer unos cuantos libros de tendencia mística, uno de ellos el "Flos Sanctorum" (es el libro más utilizado por pintores y escultores para saber las vidas, los colores de los vestidos o los atributos de los santos), decidió que quería ser "santo", como si eso dependiera de la vanidad o voluntad de uno mismo y por lo tanto creyó que debía peregrinar a Tierra Santa, para lo cual debia ir hasta Barcelona para poder embarcar, pero antes quería pasar por Montserrat. En aquellos tiempos Barcelona estaba cerrada por problemas de peste y no se podía entrar ni salir de la ciudad. Decidió que esperaría en Manresa. Por casualidad o designios divinos una ciudad que ni siquiera tiene obispo, se convirtió en universal.
En Manresa tuvo experiencias místicas y raptos espirituales que le ayudaron a transformarse de caballero real en Caballero de la Virgen. El mismo reconocía que en la cueva cerca del río recibió una revelación divina que es conocida como "Eximía Ilustración del Cardener" a partir de la cual escribió su libro de Ejercicios Espirituales. 
Cuando llegó a Manresa venía de Montserrat donde habría cambiado toda su indumentaria caballeresca por un saco y una cuerda que le servía de cinturón. 
(Foto lateral: mosaico alegórico en la Cueva de Manresa)
Los testigos recordaban a Ignacio (l' home del sac=el hombre del saco) con una libreta donde iba anotando todo lo que le venía a la cabeza, prestaba servicios comunitarios en el hospital a cambio de una mínima subsistencia, enseñaba doctrina, pedia para obtener dinero y comida, que luego repartía entre otros más necesitados que él. Su precario estado de salud le hizo enfermar en más de una ocasión, varias familias acomodadas manresanas le tuvieron que acoger.
Las informaciones jurídicas para su canonización se iniciaron en 1595, pero el proceso apostólico, no comenzó hasta el 1606. Aun había en Manresa alguna persona que le había llegado a conocer en vida. Ignacio tenía devoción por la Purísima Concepción o Inmaculada, de hecho en Manresa no hacía muchos años se había iniciado un proceso para averiguar que había pasado con el canónigo de la Seo, Francesc Mulet. Este canónigo fue muerto por espada por un funcionario del Ayuntamiento de Manresa en el 1428, los argumentos expuestos son confusos. Muchos años más tarde -1480 - cuando casi no había nadie vivo que pudiera contradecir los hechos, los canónigos de la Seo, se inventaron una historia que explicaba que cuando Mulet ya estaba muerto y lo llevaban a enterrar, resucitó para manifestar que había tenido una visión celestial que le habría confirmado la Inmaculada Concepción de María. En aquellos años las obras de la Seo permanecían paradas por falta de dinero, les faltaban las dos últimas tramadas, el rosetón y la fachada principal. La gente empezó a peregrinar a Manresa para ver el sepulcro del canónigo y la Seo se pudo terminar. (Hoy en día se puede ver un gran sarcófago barroco de alabastro obra de Josep Sunyer). Dos siglos antes en Chartres habían contado la misma historia con otro canónigo que también hacía años que estaba muerto, ya que no tenían dinero para terminar su famosa catedral.
San Ignacio vio aprobada la Compañía de Jesús el año 1540 por el papa Pablo III, murió en Roma en 1556. Fue canonizado en 1622, cien años después de pasar por Manresa. En esta ciudad, la efeméride se celebró con mucha alegría. A partir del 31 de Julio de aquel año comenzó a celebrarse la fiesta de San Ignacio que aún hoy día perdura. El año 2022 hará 500 años de la estancia de Ignacio en Manresa, la ciudad ya empieza a preparar actos para conmemorar la efemérides. El presente trabajo ha sido realizado con éste fin.

La Manresa que vio Ignacio el 25 de Marzo del 1522.
Plano de Jaume Puig SJ con la colaboración de Mn. Josep Guitart y de Joaquim Sarret


(Plano parcial de Antoni Rovira (1847). Origen: "Exposició Pla General d’Ordenació de Manresa, any 1980")
  1. Ermita de la Guía
  2. Cruz de la Guía y Puente Viejo
  3. Capilla de San Marcos y camino de Montserrat (junto a la Vía San Ignacio)
  4. La Seo
  5. La Cueva (deberíamos imaginarnos unas grutas naturales erosionadas por el paso del río)
  6. Colegio de San Ignacio, Hospital de Santa Lucía e Iglesia de San Ignacio
  7. Casa Amigant
  8. Convento Predicadores
(dibujo de Alejandro Laborde de Manresa en el año 1806, fondo Wikipedia)

En el centro en primer término, la capilla de San Marcos, a la izquierda Residencia y cueva de San Ignacio, al fondo a la derecha el Puente Viejo, Cruz y Ermita de la Guia (fuera de plano) y en el llano que se ve ante el bloque de pisos (parte superior de la fotografía) se encuentra el "Pozo de Luz", visto todo ello desde el camino que hay bajo la Catedral. En unos momentos visitaremos todos estos lugares indicados.

Ermita de la Guía.
Se encuentra a la entrada en Manresa viniendo de Montserrat (camino de Santiago), la ermita de la época de Ignacio, no existe, ya que estaba ubicada en una colina y hubo que derribarla para construirla mas arriba, porque el espacio que ocupaba se tuvo que expropiar para hacer pasar la vía del ferrocarril de Barcelona a Zaragoza. Por el hecho de ser construida por ingenieros y arquitectos ferroviarios, tiene una descarada forma de apeadero de tren, estéticamente muy alejada de los cánones eclesiásticos catalanes. En el dibujo superior de Laborde se puede ver la ermita original a media altura a la izquierda.


Ermita de la Guia
La capilla que vio Ignacio (lamina izquierda) era acabada de construir, pues una cláusula testamentaria de Antoni Bastardes muerto en 1503, acordaba construir un oratorio donde fuera venerada una imagen de la Beata María "... el cap de la pujada del rieral del Cardener venint de Montserrat al camí de santa Caterina...", celebraban la fiesta el 25 de Marzo día de la Anunciación.

Cruz de la Guía.
Se encuentra en la antigua carretera a Barcelona a tocar el Puente Viejo, actualmente es una replica y teniendo en cuenta el lugar donde está, (hay un pequeño aparcamiento para los coches, para poderla fotografiar) está muy abandonada y sucia.
Cruz de la Guía.
Esta fue la primera cruz de Manresa que vio Ignacio cuando llegó el 25 de Marzo de 1522 (día de la Anunciación), le cogió una estimación especial. Manresa en tiempos de Ignacio se vio amenazada por la peste como lo estaba Barcelona y los Consejeros de la ciudad decidieron peregrinar a Montserrat para que la virgen intercediera ante Dios y evitar los posibles daños. Ignacio se añadió al grupo de gente que fue a Montserrat; volviendo de la peregrinación estaba completamente desfallecido y le salía sangre de un pie, se detuvo en la cruz según explicaba una testigo, la señora Aldonça Vinyes; hacía un momento habían dejado atrás la ermita de la Guía y allí en la cruz: "... apparuisse dicto P. Ignatio Virginia Mariam eum divinitus consolando ... " se le apareció la virgen María que le consoló. Las actas de canonización no explican si la visión se refiere a la Virgen de la Guía o de Montserrat.

El "Puente Viejo"
Es un puente medieval de origen romano que ha sufrido varias reconstrucciones, la última en la segunda parte del siglo pasado cuando tuvieron que rehacer algunas arcadas que habían hecho volar durante la guerra civil. Se llama puente "viejo" porque Berenguer de Montagut (arquitecto de la Seo de Manresa y de Santa María el Mar de Barcelona) hizo uno de "nuevo" a principios del 1300 en dirección a la Segarra (Lerida). El puente viejo está en el camino a Montserrat y era paso obligatorio para entrar en Manresa, la Guía, Santa Catalina (Caterina) o para hacer el camino de Santiago.
En el fondo de la imagen se ve la Residencia y Cueva de San Ignacio, a la derecha de la fotografía entre los arboles está la cruz de la Guía.

Capilla de San Marcos
En el año 1432 se construía cerca del Puente Viejo, en Manresa, una pequeña capilla dedicada a San Marcos, de alguna manera deberían saber sus promotores, la existencia de un antiguo retablo pintado por Arnau Bassa sobre ésta misma advocación que habían encomendado los zapateros de Barcelona unos cien años antes y lo adquirieron, pues las medidas del retablo encajaban perfectamente con las dimensiones de la pequeña capilla. El retablo de Arnau permaneció en esa pequeña capilla a tocar el río más de cuatro siglos hasta que finalmente fue adquirido por los hermanos manresanos Soler y March al comenzar el siglo XX y lo entregaron a la Seo de Manresa. Después de la guerra civil se hizo restaurar y se instaló en un altar de la misma Seo. La obra de Arnau Bassa es muy escasa y esto da más valor al retablo de San Marcos, se considera que tanto él como su padre Ferrer Bassa podrían haber muerto durante la época de la Peste Negra.
La distribución de las tablas de la fotografía (foto manipulada informáticamente), es tal como Ignacio vio el retablo, pero después de la restauración de mediados del siglo pasado, se invirtieron las calles laterales pasando el lado derecho a la izquierda. (Para saber más sobre el retablo). Las dudas sobre la correcta distribución de las tablas aun persisten.
 
 Capilla de San Marcos y retablo de Arnau Bassa.

Hospital de Santa Lucía e iglesia de San Ignacio.
Bajando de la Guía, Ignacio atravesó el Puente Viejo y pasó por delante de la capilla de San Marcos cerca de las murallas de Manresa, sin entrar en la ciudad, por el camino de Montserrat (situado junto a la Vía San Ignacio), subió hasta la actual plaza también de San Ignacio y allí estaba el hospital. Este hospital -según las actas- estaba dedicado "... a los pobres enfermos de la ciudad: los forasteros y transeúntes se albergaban en otro, dentro de los muros, llamado de San Andrés ..." (nota: el hospital de San Andrés nunca ha estado dentro de las murallas de Manresa). San Ignacio se quedó allí como enfermo, no como peregrino, iba cojo de la herida recibida en Pamplona, mal comido, cansado -venía de Montserrat andando- ..... y vestido con un simple saco.


En la fotografía de la izquierda podemos observar con más detalle y en primer término el colegio viejo de San Ignacio (1620), el hospital de Santa Lucía edificio gótico del siglo XIII y la iglesia barroca de San Ignacio (1753 ) -en el fondo de la fotografía de la derecha-. El colegio nuevo (1751) queda detrás de la iglesia; en el extremo izquierdo de ambas fotografías se aprecia un obelisco que la ciudad de Manresa erigió en honor de Ignacio (1777), debido a diversas transformaciones urbanísticas anteriores al siglo XX, cambió de ubicación tres veces, todo lo que se ve en las fotografías, se perdió durante la guerra civil de 1936-39.
La foto muestra dos portales del hospital tapiados, que en época de Ignacio, no lo estaban. El de la izquierda dice: Porta d’entrada del antic hospital de S. Llúcia. Aquí sant Ignasi l’any 1522 ensenyà la doctrina (Puerta de entrada del antiguo hospital de S. Lucía. Aquí san Ignacio el año 1522 enseñó la doctrina). Antes de tapiar la puerta había un letrero similar sobre las dovelas del arco. El de la derecha dice: Antiga porta d’entrada a la església de S. Llúcia (Antigua puerta de entrada a la iglesia de S. Lucía). Otro letrero más antiguo decía en formato verso y en castellano: "Sirviendo en este Hospital, Ignacio en gloria Divina, Enseñaba la Doctrina, en las piedras de este umbral".
Puerta del antiguo hospital reubicada en la nueva capilla del Rapto.
Los testigos reconocían que Ignacio: "...[ castellano antiguo] Algunas noches, que fe quedava en efte Hofpital para confuelo de los enfermos, que al punto de la media noche, aviendo dado algun repofo al cuerpo, fobre la tierra defnuda fe ponia de rodillas en oracion, levantados los ojos, y las manos al Cielo, y con tierniffimo efecto dezia: hay buen Iesvs, fi todos los hombres te amaran! Y diziendo eftas palabras fe iva levantando de la tierra de rodillas como eftava, quatro codos en alto, y perfeverava affi en la oracion, arrojando de fu roftro tanta copia de luzes, que no podian mirarle al roftro los que eftavan prefentes... "
Estas levitaciones no sólo las tenía en el hospital, en el proceso de canonización se comentaba que en uno de los viajes que hizo de Manresa a Montserrat: "...en un campo fobre el lugar de Moniftrol fe pufo en oracion, y muchas perfonas le vieron levantado muchos codos de la tierra, arrojando de fi refplandores, que parecian rayos de el Sol... "
Los dos antiguos edificios (hospital e iglesia) se levantaban en la actual plaza de San Ignacio. En los bajos del hospital existía una capilla dedicada a Santa Lucía. En el vestíbulo de éste hospital es donde Ignacio, tuvo un curioso "rapto". En este lugar se habilitó otra pequeña capilla para recordar el hecho y años más tarde se construyó la iglesia barroca dedicada a San Ignacio que vemos al fondo de la imagen superior y en las siguientes fotografías.
Fachada e interior de la Iglesia de San Ignacio
Todos estos edificios: hospital, iglesia de San Ignacio, capilla del rapto, capilla de Santa Lucía y obelisco, se perdieron durante la guerra civil. Tras la guerra, los jesuitas no volvieron a construir ninguna otra iglesia y en el espacio que ocupaba este edificio, construyeron un teatro "Sala Loyola". Años más tarde el Ayuntamiento de Manresa compró el edificio y lo llamó "Sala Ciudad". La iglesia de la fotografía, tuvo una corta vida, pues la habían construido en el 1753 y aún el retablo lo habían restaurado en el 1908.

Colegio de San Ignacio.
 En primer término está la iglesia de San Ignacio (derribada), el colegio nuevo está a partir de donde hay gente hablando, actualmente se encuentra en un estado miserable de abandono. (foto derecha)
Claustro o patio del colegio. Estado actual del claustro del colegio, las estancias superiores están ocupadas por el Museo y Archivo de la Ciudad de Manresa.
Un centenar de años después de irse Ignacio de Manresa, los jesuitas compraron el edificio del hospital y lo reconvirtieron en colegio "Colegio de San Ignacio": "... Hizofe en el Hofpital vn Colegio de la Compañia, acomodando los enfermos en lugar a fu propofito...". También cedieron la iglesia de Santa Lucía a los jesuitas para que: "... vivieffen los hijos en la cafa donde avia vivido fu padre..." Unos años más tarde construyeron las cuatro alas del nuevo colegio que aún se conservan. Hacia finales del siglo XIX, los jesuitas construyeron un nuevo colegio, pero esta vez ya en Barcelona en el barrio de Sarrià. Este último edificio de Manresa, el único que se salvó de todas las construcciones ignacianas, ha tenido varias utilidades desde que se marcharon los jesuitas hasta nuestros días.
En la segunda mitad del siglo pasado, el ayuntamiento construyó un nuevo colegio de San Ignacio, en un barrio periférico de Manresa.
Medalla del antiguo colegio ignaciano de Manresa (propiedad del autor del trabajo), obsérvese que el escudo de la ciudad tiene cinco palos verticales, en lugar de los cuatro habituales.
 Medallón de plata del colegio San Ignacio de Barcelona (propiedad del autor del trabajo); Colegio de San Ignacio de Barcelona (origen foto: santignasi.fje.edu)

Capilla del Rapto.
Después de la guerra civil allí quedó un gran solar vacío (hospital, capilla de Santa Lucía, capilla del rapto e iglesia de San Ignacio) todo derruido. La nueva capilla del rapto se construyó a mediados del siglo pasado con restos procedentes de las antiguas construcciones. Ocupa la plaza que había frente al hospital, si se observan las fotografías superiores, se puede apreciar que el hospital no estaba en línea ni con la iglesia de San Ignacio ni con el colegio.
Actual capilla del Rapto.

Interior de la antigua capilla del Rapto.
El episodio del rapto de San Ignacio es muy conocido por todos, vamos a leer como lo vivieron los manresanos. Para situarnos, los hechos pasaron en el hospital de Santa Lucía junto a la propia capilla del hospital. En 1522 la fiesta de esta santa cayó en sábado. "...a las completas de la Santa asistió Ignacio desde un aposento del piso bajo del hospital, que comunicaba con la capilla por una ventana, con su reja, abierta en la pared. Al empezarse el canto, cayo suavemente al suelo, pálido el rostro, entreabiertos e inmóviles los ojos, todo el cuerpo rígido, cual si fuese cadáver. Por tal le tuvieron los circunstantes, y al día siguiente cuantos le vieron permanecer en aquel estado: y hubieranle dado sepultura, a no habérsele ocurrido a alguno ponerle la mano sobre el pecho y haber notado que el corazón suavemente latía. Así persevero tota la semana siguiente. Es de creer que pocas personas quedarían en Manresa sin ir a presenciar tan nuevo espectáculo. Llega el otro sábado, víspera de santo Tomas: cántanse como de costumbre, las completas; y los que estaban contemplando el aparente cadáver, con no poca sorpresa advierten que Ignacio abre los ojos, y como quien despierta de un profundo sueño, exclama: "¡Ay Jesús!".
El padre Rivadeneira explica que pasó a continuación: "...[ de este hecho-el rapto-] tenemos por autores á los mismos que fueron dello testigos, porque el mismo Ignacio, que yo sepa, nunca lo dijo á ninguno; ántes con humilde y grave silencio siempre tuvo encubierta esta tan señalada visitación del Señor... Aunque en estas cosas de revelaciones y raptos es menester mucho tiento, porque puede haber engaño, y muchas veces le hay, tomando por visitaciones del cielo las ilusiones de Satanás, que se transfigura (como dice el Apóstol) en ángel de la luz..." 
Interior de la nueva capilla del Rapto

San Ignacio enfermo.
El padre Diego Laínez decía de Ignacio: "... Así que totalmente le parescia entonçes que la sanctidad se auía de medir por la aspereza exterior; y que quien hiziese penitençia más áspera, uviese de ser tenido en el diuino acatamiento por más sancto: el qual parecer le hacía tomar propósito de hazer una uida más áspera..."
El Padre Cámara lo ratifica: "... tres veces al dia se disciplinaba. Su comida recogíala de limosna; pero si le daban carne o vino, no lo probaba él, sino que lo repartia entre otros pobres. Solamente los domingos y dias de fiesta se permitia el regalo de un poco de vino..."

A los pocos días de vivir en el hospital recayó de su enfermedad, la señora Amigant (foto lateral, casa de los Amigant) decía en las actas previas a la canonización que Ignacio se martirizaba el cuerpo con "... un cilicio, que cubría todo su cuerpo; unas cadenas, que causaban espanto; unas puntas de clavos clavados en forma de cruz; y una túnica que estaba toda entretejida de puntas de hierro, no solo lo que correspondía al pecho y espaldas, sino también a los brazos; y otras cosas de aspereza que espantaban de solo mirarlas..."
Un día volviendo de Viladordis (ermita cercana a Manresa), tuvo una visión que le hizo ver que no hacía la suficiente abstinencia, volvió a Viladordis para practicar más abstinencia y oración y allí le tuvieron que ir a recoger al cabo de unos días, que ni siquiera podía caminar. Le llevaron hasta el hospital de los Amigant. Este lugar ya desde el año 1364 pertenecía a esta familia y tenían reservado un espacio para personas pobres que acogían algunos días hasta que se rehacían. Años más tarde el hospital lo convirtieron en capilla que aún hoy existe. (fotos siguientes)
Descripción de la pintura: Ignacio en la cama, le aguanta la almohada el sr. Andrés Amigant, le ofrece una taza de caldo la señora Ángela Seguí (madre de Andrés) En la parte inferior del cuadro hay el siguiente texto: Stus. Ignativs de Loyola languens. Haec omnia evenerunt 22 jvlii anno 1522La capilla actual es obra posterior a los incendios del 1713.

La Seo de Manresa.
Santa María de Manresa es una basílica gótica del siglo XIV, dirigida por Berenguer de Montagut que también dirigió Santa María del Mar en Barcelona. Se levanta al este de la posible sede episcopal visigótica del obispo Gotmar y sobre los restos aún visibles de la iglesia prerrománica del obispo Jorge y de la románica del siglo XII. Es uno de los principales exponentes del gótico mediterráneo y es el edificio con la bóveda de la nave central más ancha que nunca se ha construido, sustentado por arbotantes y con naves laterales. La Catedral de Girona aunque tiene la bóveda ligeramente más ancha que Manresa, no son comparables arquitectónicamente ya que no tiene ni arbotantes ni naves laterales, como tampoco nadie compara Girona con el Vaticano que aún tiene la bóveda más ancha.
La Seo vista desde la ermita de la Guía.
Los primeros cinco días los pasó Ignacio en el hospital tratando de rehacerse, dos testigos de las actas lo explicaron diferente: "...La primera vez que dicho Padre Ignacio entró en la ciudad [se refiere a Manresa], dice un testigo en los procesos, vino a esta iglesia colegiata con grande devoción; y ante la capilla de San Antonio, cerca de la pared de ella, hincadas las rodillas, juntas las manos, vuelto el rostro al altar en que estaba el santo Sacramento, estuvo por espacio de más de dos horas... " y la segunda versión: "... después que llegó a Manresa, lo primero que hizo fue visitar la iglesia mayor de la presente ciudad: dicho Padre entró en dicho templo a las diez de la mañana, y estuvo de rodillas en oración desde aquella hora hasta las tres de la tarde en las gradas del altar mayor con grandiosisima devoción; y en saliendo de dicho lugar, se fue al hospital de Santa lucia..."

Uno de los tres vitrales de la Seo de Manresa que recuerdan a Ignacio, en éste le podemos ver en la Cueva escribiendo el libro de Ejercicios Espirituales. Detalle del retablo del Espíritu Santo.
Ignacio había visto innumerables veces en el retablo del Espíritu Santo de la Seo de Manresa pintado por Pere Serra en el año 1393, la marca dejada por los pies de Jesús encima de la roca cuando  ascendió a los cielos. Ignacio quiso ver personalmente estas marcas en la roca, para ello tuvo que negociar (léase estafar) con los musulmanes el acceso al lugar y al regreso tuvo que volver a negociar para salir de allí.

La iglesia de Santo Domingo (convento de los predicadores)
La iglesia de Santo Domingo vista desde la muralla del Carmen, en el pie de la foto y a la derecha (fuera de cuadro) se encuentra la carretera de Vic. Esta iglesia también la derribaron durante la guerra civil, era un problema urbanístico, el ábside sobresalía tanto que ocupaba la mitad de la calle. El convento quedaba en la parte trasera (actual Teatro Conservatorio
Iglesia de Santo Domingo.
En este convento: "... fue donde Dios purificó el espíritu de su siervo [Ignacio] en el crisol de la tribulación y le dispuso para recibir las soberanas mercedes, con que a no tardar le había de favorecer..." Los padres dominicos movidos por la compasión, pero principalmente por la presión de Inés Pascual, señora importante en la Manresa de la época, admitieron a Ignacio en un celda para que tuviera más libertad para escribir. Sólo llevaba cinco días en Manresa y ya se hablaba de él, en el convento estuvo once días, después le encontraron un lugar más íntimo en la calle Sobrerroca. Según las crónicas saldría hacia el nuevo lugar el día 13 de abril, domingo de ramos.
Meses después Ignacio volvió a Santo Domingo: "... Había leído de un siervo de Dios que para alcanzar cierta gracia, que deseaba, resolvió no probar bocado hasta conseguirlo. Igual propósito hizo el; y lo cumplió, pasando de de un domingo al otro sin comer ni beber..." y en estas, el diablo le empezó a tentar induciéndole a lanzarse por la ventana y acabar con sus delirios. Los dominicos creyeron que les complicaba la vida, ya que había gente que quería ir a verle y el convento no era el mejor lugar para recibir visitas, le enviaron de nuevo hacia el hospital. Tan grave llegó, que los médicos ya le daban por muerto y se empezaron a repartir sus pocas pertenencias para guardarlas como reliquia.
En las actas del proceso reprochan la actitud de los dominicos que le mantuvieran en el convento tantos días y en tan mal estado: ¿Como es posible que lo ignorasen y permitiesen los Padres, que con tanta caridad le cuidaban?..."
El padre Laínez nos dice: "...perseveró algunos meses en tanta austeridad de penitencia que siendo al principio rezio  y de buena complexion, se mudó todo, quanto al cuerpo. Y con todo, los quatro primeros meses no entendió casi nada de las cosas de Dios... " en definitiva, que Ignacio no había entendido el mensaje de Dios, pero no podemos creer de estas palabras del que fuera el siguiente responsable de los jesuitas después de Ignacio, que el mensaje de Dios, pasaba por la poca penitencia y el vivir bien que practican hoy la mayoría de clérigos.
Según diversos autores:
  • "... un día estando en el hospital ... le acometió el enemigo ..." (hace referencia al demonio)
  • "... Embidiofo el demonio de ver tan favorecido al fanto..."
  • "... estando fatigado y cansado, fué acometido de otro molestísimo pensamiento.."
Encontramos tres expresiones diferentes, hay más, el problema es si creemos en la existencia de un ser maligno como el demonio o debemos considerar que lo que le pasaba a Ignacio estaba más relacionado con la falta de alimentación. Hoy sabemos que un cerebro mal nutrido puede generar visiones fantásticas. Quizás la tercera cita nos permite entender mejor lo que le pasaba.
Parece que Ignacio finalmente reaccionó tras reponerse y se hacía las siguientes reflexiones sobre su propia vida, abstinencia, penitencias, etc: 
  • ¿Era voluntad de Dios que continuase con Ellos, aun exponiéndome a perderla? [La vida]; 
  • ¿No podía ser ardid del enemigo de la humana naturaleza el acelerarme la muerte?
Altar mayor de la iglesia de santo Domingo.
El Doctor Antonio Juan Cabrera en las actas del proceso reconoce que Ignacio había tenido algún "rapto santo y divino" en santo Domingo: "... tuvo señaladamente uno en el monasterio de santo Domingo, en las gradas del altar mayor, y esto era público y notorio, y pública voz y fama... " Otro autor lo complementa: "... afsiftiendo a vna Procefsion, en vn dulciffimo extafis perdiò el fentido, y tranfportado todo en Dios, viò con inefable manera el fecretifsimo Mifterio de la Santiffima Trinidad..."
En las actas transcribieron los hechos singulares que habían acontecido a Ignacio dentro de Santo Domingo:
  •  "... escuchando misa en el momento de levantar la hostia el cura, Ignacio vio reflejado en Cristo Nuestro Señor. (...y esto no solo en Manresa, donde entónces estaba, sino despues tambien en Hierusalen, y otra vez en Italia, cerca de Padua, y otras muchas en otras partes)..."
  • "... mientras estaba rezando las Horas de Nuestra Señora , Ignacio interpretó el misterio de la Santísima Trinidad. (de este hecho escribió un libro de ochenta páginas)..."
Cuando Ignacio creyó que ya estaba repuesto y después de estar unos días más en el hospital de Santa Lucía, decidió volver a Santo Domingo, los dominicos "...edificados en la devoción y lágrimas, con que le veían frecuentar los Sacramentos [se refiere a Ignacio ] y hacer otros ejercicios de piedad en su iglesia; le ofrecieron hospedaje en el claustro de su convento..."  Ignacio cogió una cruz de madera de más de tres metros de alto y dos de ancho y se puso a dar vueltas al claustro. De esta cruz recortaron un trozo para la Compañía de Jesús en Roma, se habría conservado hasta el 1936 pero se cree que fue quemada en la contienda civil.
La siguiente fotografía muestra el "grafito" que le hicieron a la cruz, traducido viene a decir: "Iñigo de Loyola llevaba esta cruz. 1522"

Manresa en tiempos de Ignacio.
Hemos estado viendo cómo Ignacio se mortificaba, pero no hemos comentado que pensaban muchos ciudadanos de Manresa, en este caso damos la palabra a Víctor Balaguer, que como todo el mundo sabe su redactado es muy poético y literario, para este fin se ha tomado su obra "Los Frailes y sus conventos": "...Los vecinos de Manresa le ven recorrer sus calles, inclinado sobre un bastón, pálido, desgreñado el cabello, medio calzado y medio descalzo, vestido con el saco, parándose a cada puerta y solicitando de la caridad publica un pedazo de pan que llevar a sus dolientes hermanos. En pocas casas es atendido, casi de todas es arrojado. Objeto de risa para unos, de escarnio para otros, le toman por loco, le señalan con el dedo y muchachos que le conocen por el "demente del saco", le siguen en tumulto, silbándole, tirándole piedras, llenándole de baldones y de injurias. Y sin embargo, ni una queja exhala el antiguo hidalgo; sus labios solo se abren para bendecir a Dios."
No todo el tiempo que estuvo en Manresa recibió el mismo trato, seguimos el relato de Victor Balaguer: "...Poco á poco esta tempestad se calma; á fuerza de admirar su paciencia y sufrimiento, empieza la gente á mostrársele cariñosa, corre la voz de que sus harapos de mendigo ocultan un corazón de caballero; al desprecio ha sucedido la piedad, á la piedad la extrañeza, á la extrañeza la admiración. El pordiosero del hospital de Santa Lucia ya no es un mendigo ni un demente, es un hombre de virtud ejemplar, es un santo. Ignacio ve un dia caer á sus pies á los mismos que le han llamado hipócrita, embustero y farsante. Se ha divulgado la noticia de su nobleza, de su valor en el castillo de Pamplona; se ha sabido su peregrinación á Montserrate, su voto a la Virjen. Ya en él no se estraña nada... Las espinas se han trocado en flores; Ignacio buscando el desprecio, ha despertado la admiracion."
Pintura que representa a san Ignacio, propiedad de los padres dominicos y que exhibían en su convento de los Predicadores, siempre ha habido un conflicto entre jesuitas y dominicos por la propiedad de la pintura, actualmente se puede contemplar precisamente dentro del claustro de los dominicos que ha sido rehabilitado recientmente.

La casa de la calle Sobreroca.
Los historiadores no se ponen de acuerdo en determinar dónde estaba exactamente esta casa, se sabe que era el número 34, no queda claro si el número 34 actual, es el mismo de aquella época, antiguamente -dicen los libros- en aquel lugar había una placa en latín que recordaba los hechos.
Las actas tampoco se ponen de acuerdo donde dormía: unos consideran que lo hacía sobre una caja de madera y otros, que dormía en el enlosado del patio de luces. La caja de madera la guardaron como una reliquia y se quemó en los hechos del "11 de Septiembre", "...dicho Padre Ignacio, habiendo bajado de Montserrat y quedándose en Manresa; al principio habitó unos cuantos días en casa de una viuda ya anciana y de vida ejemplar, llamada Canyelles, a la cual yo, el mismo testigo, conocí muy bien, por estar su casa frente por frente a la que habitaban mi abuela y mis padres en la calle llamada de Sobrerroca...".
Finalmente los historiadores tampoco se ponen de acuerdo en el tiempo que vivió en aquella calle, que según unos habrían sido pocos días y según otros, nueve o diez meses.
La casa de la calle Sobrerroca.

La ermita de San Pablo.
La ermita (cisterciense) de San Pablo.
Está construida en las afueras de Manresa, camino de Barcelona, Ignacio también iba a menudo a rezar allí. Posiblemente más que rezar iba a buscar complicidades. El P. Gabriel Álvarez dice :"... Solía San Ignacio venir a menudo a hacer oración en esta ermita, para granjear el patrocinio del Apóstol de la gentilidad, con oculto instinto, como quien había de fundar una Religión, que de principal intento, se ocupase en la conversión de los gentiles."
El padre benedictino de Montserrat Joan Chacones, que había sido confesor de Ignacio, pensaba lo siguiente y comentaba a los demás monjes: "...Efte ha de fer vna infigne columna de la Iglefia, vn Apoftol de todo el mundo, vn nuevo Pablo para fembrar el Evangelio entre los Barbaros, y Idolatras..."

La cruz del Tort.
Era una cruz de término, ubicada frente a la masía Tort, hoy se puede ver una replica en la calle de Santa Clara, 44. En aquel tiempo la casa y la cruz estaban fuera de Manresa en el camino de Viladordis. Ya que a Ignacio no le era posible peregrinar a Tierra Santa, optó por hacer una peregrinación urbana por las cruces de término de Manresa. En esta cruz es de donde hay más recuerdos por parte de los testigos. Aquí Ignacio había tenido varias visiones y revelaciones divinas.

De aquella época hay una oración en catalán:
"Creu santa, Creu digna,
Guardeunos de l’esperit maligne.
El que ha mort en tu, sia en mi
Ara y en la hora de la mia mort. Amén" (sic)

Parece que la cruz habría caído años después de marcharse Ignacio y al romperse habrían hecho una réplica y el original habría pasado a la Cueva. En 1627 la esposa de un notario manresano quería ir a las fiestas de San Ignacio, llegó tarde y decidió ir a rezar a la Cueva donde estaría el trozo de cruz: "... rezan sus devociones al Santo; y luégo se vuelven hacia la imágen del Santo Cristo, para rezarle también. Fijan en ella sus ojos: y ¡cuál no fue su sorpresa, al advertir que de las heridas, causadas por las espinas en la cabeza, manaba sangre, o un licor rojo tan parecido a sangre, como si realmente lo fuera!. Instruyóse inmediatamente proceso eclesiástico del maravilloso suceso...
En la foto el medallón de la cruz original que manaba sangre.
Ignacio en los últimos años de su vida recordaba a menudo su estancia en Manresa: "...Que todo quando nuestro Señor, por fu mifericordia, hasta entonces, le auia dado, y quanto él con fus trabajos auia adquirido en el conocimiento de las cofas Celeftiales, todo junto no era tanto, quanto auia comprehendido fentado a la orilla del Cardoner, y orando de rodillas en la Cruz del Tort..."

Camino de la "Vall del Paradís"
El camino proviene de un antiguo atajo que comunicaba Santa Clara con el "Puente Viejo" ahorrando casi media hora de camino al no tener que pasar por las calles de "Codines" y de Montserrat. Con los años y el incremento de paso a causa de los peregrinos, los jesuitas lo arreglaron y le impusieron este sugestivo nombre.

El monasterio de Santa Clara.
Aunque hace siglos que en este monasterio reside una comunidad de monjas dominicas contemplativas y aún hace más siglos que no residen monjas de santa Clara, la comunidad no ha sido capaz en todo este tiempo de lograr que Manresa le cambie el nombre al monasterio y lo sigue llamando convento o monasterio de "Santa Clara".
El monasterio se encuentra a medio camino de la cruz del Tort y de la cruz de la Culla, para Ignacio era lugar de paso para ir a Viladordis. Posiblemente el origen del monasterio lo encontraríamos en la capilla dedicada a los santos Blas y Lázaro y a un hospital de leprosos (lazareto de apestados) en las afueras de Manresa en el camino a Barcelona por el Pont de Vilomara.
A principios del siglo XIV se construye el convento de Santa Clara pero ya a finales del 1500, no quedaba ninguna monja. El ayuntamiento de Manresa inició contactos con las dominicas de nuestra señora de los Ángeles de Barcelona que a principios del 1600 establecieron una nueva comunidad que ha llegado hasta nuestros días.
La fotografía muestra la posible sala del antiguo hospital (foto: www.dominicos.org/manresa. El convento es femenino y de clausura, siempre que he estado en esta sala lo he hecho en algún acto público y con mucha gente, imposible de fotografiar la sala) obsérvese que entre los arcos que van de columna a columna, hay otros arcos, su misión es aguantar la cubierta que esta hecha con losas de piedra que van de un arco a otro, las dimensiones de las losas condiciona la anchura de los arcos.
A principios del siglo XX, el arquitecto Alexandre Soler i March proyectó una ampliación modernista del convento y una nueva iglesia, pero el proyecto no pasó de una monumental fachada.

La cruz de la Culla.
Era otra cruz de término, unos trescientos metros más arriba, también en el camino de Viladordis. En estos lugares también paraba Ignacio a rezar y habría tenido varias visiones. La cruz original (fotografía derecha) está desde principios del siglo XX en el Museo de Manresa, en su lugar hay una réplica (fotografía izquierda) A finales de los años 60, la cruz de la foto, cayó o la hicieron caer, días después todavía estaba en el suelo, el autor de este trabajo junto con un amigo llevaron cruz y capitel al Museo de Manresa para salvarlos. Cada vez que la miro, recuerdo lo que pesaba.

Casa de la Culla.
La Culla es una masía gótica del siglo XIV, uno de los pocos testimonios que nos han llegado de finca agraria especializada en la viña. Es propiedad del Ayuntamiento de Manresa que la ha reconvertido en un centro de interpretación agrícola y espacio museístico. El nombre puede hacer referencia a la colina donde se ubicada la masía: Cogulló, Cogul, etc.
La primera referencia escrita de las viñas de la Culla, viene de un documento de donación al monasterio de San Benet de Bages en el año 1009. La masía estaba en la ruta habitual que Ignacio hacía para ir a Viladordis, le servía para descansar y poder meditar. A lo largo de muchos años, debido a su situación orográfica hizo de vigía para la ciudad de Manresa, por lo que se tuvo de fortificar. Hacia finales del siglo XIX, la masía estaba deshabitada ya que la viña había quedado devastada por la filoxera y se aprovechó como convento de franciscanos.
Después de diferentes cambios de propiedad, sobre el año 1980, compra la finca el Ayuntamiento de Manresa que inicia su recuperación.

La Salud de Viladordis. 


Es una iglesia románica de pequeñas dimensiones ubicada en las afueras de Manresa, aunque tendría un origen prerrománico. El edificio guardó hasta la guerra civil (1936-39) varios recuerdos del paso de Ignacio por la capilla, incluso una piedra donde decían que se arrodillaba para rezar y que podía pasar allí toda la noche. Actualmente la piedra está adosada en el muro de la capilla dentro de una vitrina.

El Pozo de la gallina
A partir del año 1595, se empezaron en Manresa a recoger informaciones jurídicas para preparar el camino de la canonización de Ignacio, en 1606 ya tenían recogidos 130 relatos de posibles milagros de Ignacio.
 
"Pou de la gallina" y medallón alegórico en la Coveta
A una chica de Manresa de 14 años que se llamaba Agnès Dalmau, su madrastra le había encomendado que fuera a comprar una gallina, la chica tuvo tan mala suerte que la gallina se desató y de un salto cayó dentro del pozo del calle Sobrerroca, éste era muy hondo y la gente que pasaba en aquel momento por allí no pudo sacarla viva, finalmente la pudieron sacar pero ya estaba muerta. La chica muy asustada por la bronca que preveía de la madrastra, no paraba de llorar. Invocó a Ignacio para que la ayudase y mientras lloraba vio como la gallina se estaba reavivando. Este hecho sucedió el año 1602, a pesar que mucha gente cree que pasó mientras Ignacio aun estaba en Manresa. El pozo que todavía existe, se cambió de lugar ya que antes estaba más en el medio de la calle y se ajustó en la esquina tal como muestra la fotografía, la capilla anexa es de mitad del siglo XVIII.
Mientras en Manresa se dedicaban a llenar libretas con milagros de Ignacio, los jueces de la Rota, también se dedicaban al mismo tema y del libro de los Ejercicios Espirituales decían lo siguiente: "...cum dicta exercitia facta fuerins eo tempore, quo dictus B. Pater erat idiota, litterarum ignarus, vtique cogimur fateri, dictam cognitionem lumen infufa potius quam adquifista fuibe: como el dicho Bienaventurado Padre efcrivió los Exercicios en tiempo que era idiota, y sin letras, nos vemos neceffitados à confeffar que la luz, con que los efcrivió, no fue naturalmente adquirida, fino fobrenaturalmente infufa...". Libro "Della vita e dell' Institvto di S. Ignatio Fondatore della Compagnia di Giesu, Libri Cinque, P. Daniello Bartoli" (año 1650, página 76)


"LOCUS IN QUO STAS TERRA SANCTAE EST"
La Cueva
Pocos años después de marchar Ignacio de Manresa, la Cueva volvía a ser una cueva de difícil acceso y un buen lugar para pasar el rato, según las crónicas del proceso: "...antes de terminar el siglo XVI, unos jóvenes lascivos de tal suerte ignoraban la veneración de que la Cueva era merecedora, que introdujeron en ella una mala mujer para satisfacer allí su pasión vergonzosa. Pero no permitió el cielo que se profanase tan santo lugar: dióles a cada uno tal estupor y miedo, que les fue preciso salirse de la Cueva aterrorizados, sin poder ejecutar su dañado intento..."
Ya en el siglo XVII, la devoción para visitar la Cueva estaba muy arraigada, cualquier piedra de aquellos lugares podía efectuar algún milagro. Los jesuitas habían convertido la Cueva en capilla, pero seguía teniendo mal acceso, finalmente decidieron hacer una nueva iglesia cerca de la Cueva. La ejecutaron completamente dentro del año 1603 ya que tampoco era muy grande y se aprovechó para limpiar bien el camino para bajar a la Cueva y hacer un muro de contención.
Sobre el año 1660 se comenzó la actual residencia de jesuitas, casa de ejercicios e iglesia de la Cueva, pasando la antigua Cueva a denominarse "Coveta" (diminutivo de cueva en catalán). Todo ello no se terminó hasta finales del siglo XIX.
 La "Puerta del Jubileo", cerró el acceso a la Coveta desde el 1625 hasta el 1917, se ha reinstalado para poder la abrir de nuevo pero en otro lugar. Foto de la derecha "grafito" en uno de los sillares del montante izquierda.

La Coveta, es el lugar donde, según la tradición, Ignacio escribió los Ejercicios Espirituales.
Consta de dos partes:


  • La ante-cueva, antes de llegar a la Coveta, pasamos por un amplio pasillo diseñado por el jesuita Martín Coronas (principios del siglo XX). En el lado Sur hay cuatro vidrieras de colores que muestran diversas imágenes de la historia de los jesuitas. En el lado Norte, hay unos relieves de bronce de Flotats. El techo tiene un rico artesonado. Al fondo del pasillo hay dos ángeles, obra de Llimona que simbolizan la penitencia y la oración de Ignacio y que dan entrada a la Coveta.

La "Coveta" tras la reciente restauración, obsérvese que se han eliminado los medallones de Joseo Sunyer del siglo XVIII en el lado derecho (foto superior) para recuperar la cueva natural y se ha mejorado la iluminación en el lado izquierdo.
Recipiente donde comía San Ignácio, se conserva en el Museo de la Cova
La Coveta es una gruta natural que mira a Montserrat, sobre la que están los edificios de la residencia y la casa de ejercicios. Se puede contemplar el retablo barroco de alabastro de los hermanos manresanos Joan y Francesc Grau del siglo XVII, nos muestra a Ignacio escribiendo con una pluma en la mano y mirando a Montserrat. En la ultima restauración (2015) solo se han dejado unas cruces supuestamente grabadas en la piedra por el propio Ignacio en el lugar donde oraba. El medallón auténtico de la Cruz del Tort, que sudó sangre el 31 de julio de 1527 y que estaba al lado de las cruces, también ha sido reubicado junto con los medallones y la puerta del jubileo a la entrada de la ante-cueva.

Descripción de los medallones de alabastro:
 I. Escribiendo los Ejercicios en la Coveta
II. Enfermo en hospital de los Amigant

III. Rapto de ocho días en el Hospital de Santa Lucía
IV. En Santo Domingo, experiencia de la Trinidad

V. Rapto de ocho días en el Hospital de Santa Lucía

VI. En Santo Domingo, experiencia de la Trinidad

 VII. Ignacio en oración en Barcelona

VIII. Visión de la Storta, camino de Roma

IX. El pozo de la Gallina

 "...Dedicofe en Capilla el apofentico en que el fanto fe recogia: la Cueva fe transformò en Oratorio, aunque atendiendo fiêpre a confervar la difposicion que tenia. En el Altar que fe levantò ay vn quadro, en que parece el fanto efcriuiendo de rodillas los Exercicios, con el roftro buelto a la Virgen Santifsima, como que fe los eftà dictando. En la orla del quadro fe lee efta infcripcion: En efte lugar el año de mil y quinientos y veinte y dos, fan Ignacio compufo el Libro de los Exercicios, ... Confervafe aqui una Imagen de Chrifto crucificado, de poco mas de vn palmo, tallado de medio relieve, que mientras fan Ignacio viviò en Manrefa, eftaua fobre vn Pedeftal en el camino de Barcelona...".
Medio relieve de la creu del Tort



Cruces en la cueva donde oraba Ignacio, supuestamente grabadas por el.


La puerta del sagrario (precioso trabajo con esmaltes) es una curiosa representación de un pesebre, el hecho transcurre naturalmente en la cueva de Manresa, Ignacio está adorando al niño Jesús como si se tratara de un pastorcillo.
En la siguiente fotografía se puede ver una parte del espacio natural que conformaba la cueva en tiempo de Ignacio. Esta cueva actualmente tiene trampa aunque la mayoría de la gente no lo ha apreciado nunca. No todo es tan antiguo ni natural, en medio de las estalactitas hay unos pilares disimulados que corresponden a los cimientos de la Residencia; por supuesto no son los pilares cuadrangulares que se ven en primer termino pero si que se relacionan con ellos.
Se explica que en una parte de este reducido espacio, Ignacio escribió su famoso libro de Ejercicios Espirituales, el padre Antonio Yepes de la Orden de San Benito, no lo ve claro: "... [castellano antiguo] Todas eftas cofas las tengo por ciertas, y llanas [hace referencia al libro del P. Rivadenerira] y que fin duda el padre Ignacio compufo el libro de los Exercicios efpirituales, pero que lo ordenaffe aora, quando era principante en la Villa de Manrefa, no es para mi cierto, antes tengo lo contrario por mas prouable, porque la obra eftà llena de muchas autoridades de la fagrada Efcritura, y doctrina de fantos, y ni della, ni dellos, fabia palabra efte bienauenturado varon..."  La obra se considera que está inspirada por el Espíritu Santo, tal como lo son los Evangelios, pero en el siglo XXI este tipo de inspiraciones cuesta de entender.
Huelga decir que el redactado anterior no gustó a Fr. Lorenzo Ortiz "Origen y Instituto de la Compañía de Jesús": "...[Ignacio le había comentado al padre Laínez] que auia aprêdido mas en Manrefa con vna hora de oracion, que le pudierâ auer enfeñado todos los Doctores del mûdo. Efto ignorò cierto Autor [se refiere a Antonio Yepes], que con el efpiritu que èl fe fabe, negò fueffe compuefto por fan Ignacio fu libro de los exercicios, diziendo entre otras cofas; que aquella enfeñanaça no era de vn nouicio en las cofas del efpiritu; como fi en el camino del Cielo fe huuieffe de medir el aprovechamiento por los muchos años de eftudio, o por la auilidad de el Maestro que lo enfeña, que es el Efpritu Santo..."
El complejo de la Cueva de San Ignacio, Residencia de Jesuitas y Casa de Ejercicios visto desde la ermita de la Guía. Cuando Ignacio llegó a Manresa debió ver desde la pequeña ermita, una zona alargada y erosionada por el rio que ocupaba toda la línea media de la foto incluso bastante más de lo que abarca la fotografía y que ofrecía grutas donde cobijarse. Este lugar, de difícil acceso incluso para las cabras, tal como decían los testigos, fue elegido por Ignacio para escribir una de las mejores páginas de su vida. Una vez situados dentro de las grutas y mirando al exterior, podemos ver al frente la montaña de Montserrat, abajo el río Cardener y el Puente Viejo y a la derecha sobre una colina, la basílica de la Seo. Todo ello creaba un marco incomparable que ayudaba el espíritu inquieto de un hombre excepcional. (Para saber mas sobre La Cueva)

Que son los Ejercicios Espirituales?
Se está comentando en diferentes partes de este trabajo, que Ignacio escribió en la gruta cerca del río, un libro de ejercicios espirituales, pero no he explicado que son. Básicamente es un programa de aprendizaje o manual de usuario -explicado en palabras actuales- para aprender a rezar, es decir, para obtener más provecho de la oración. Un libro hecho de los éxitos y fracasos de Ignacio en el período convulso que vivió en Manresa.
El doctor Francisco Suárez, Jesuita (Granada, 1548) dice de este libro: ".... es arte de orar, y exercitarfe en las cofas efpirituales, y que es nuevo, y admirable; porque otros Santos efcriven de la oracion, y exercicios mentales no tanto enfeñando como fe ha de orar, quanto alabando, y exortando á la oracion; peró San Ignafio con breviffimas reglas, y palabras comprehende efta efta admirable inftruccion... "
El padre de la orden de los Mínimos, (orden fundada por san Francisco de Paula), Roig y Jalpí también nos lo comenta: "...porque aunque muchos Santos, y Varones efperituales avian efcrito meditaciones de los Novicimos, Vida, y Paffion de Christo, antes que San Ignafio efcrivieffe los Exercicios, efte libro es muy diferente de todos en el estilo, metodo, y intento: Porque no pretendiò el Santo juntar diverfas meditaciones, como avian hecho otros; lo que pretendiò San Igafio ó Dios por él, fue reducir à arte la vida efpiritual enfeñano practica, y fientificandole à defarraygar los vicios..."
Hoy día, en pleno siglo XXI, los Ejercicios, son una actividad que se desarrolla con total normalidad en la Cueva de Manresa donde asisten hombres y mujeres de todo el mundo y se pueden recibir en cinco idiomas diferentes, a lo largo de un mes.

El Pont de Vilomara
Cuando Ignacio se fue de Manresa, un grupo de amigos le acompañó hasta el vecino pueblo de Vilomara, principalmente, con la intención de evitar que Ignacio continuara el viaje a Barcelona y más allá hasta Tierra Santa. Ignacio tenía las ideas claras y con buenas palabras les diría que se quedaran en Manresa que él ya sabía con quién haría el camino.
Cerca de este puente Ignacio se despidió de sus amigos manresanos.
"No os preocupéis, tengo compañía para hacer el viaje" les debería decir, "¿Con quién vas?" le deberían preguntar. "Con las tres virtudes: la Fe, la Esperanza y la Caridad"

La Transformación de Ignacio.
Cuando Ignacio iba hacia Montserrat seguía siendo y pensando como un soldado. "...Iba, pues, Ignacio su camino, como dijimos, hácia Montserrate, y topó acaso con un moro de los que en aquel tiempo áun quedaban en España, en los reinos de Valencia y Aragon...." y empezaron a hablar, en algún momento de la conversación trataron sobre la virginidad de Maria y no se pusieron de acuerdo. El "moro" finalmente dejó a Ignacio y se fue avanzando, éste permitió que el musulmán continuara el camino y dejó las riendas de su caballo libres esperando a la próxima encrucijada, si su caballo seguía el del musulmán, le mataría y si cambiaba de camino le dejaría vivir. Ignacio reconocía finalmente que Dios había guiado a su caballo por un sendero pedregoso en lugar de dejarlo continuar por una buena carretera y que tuviera que matar al "moro". El camino placentero está reservado al pecado, el camino difícil y de mal andar está reservado a los santos, decía Ignacio. De momento la vida o muerte de un hombre tenían tan poco valor para Ignacio que dejaba a su caballo decidirlo. Este arrebato que le acabamos de conocer le acompañó mucho tiempo. Ya fuera de Manresa, una vez en Barcelona fue a la iglesia del Mar a pedir dinero para poder pagar el pasaje en barco hacia Tierra Santa. Con el dinero en la bolsa fue a una taberna del barrio de la Ribera donde comían los marineros para negociar el precio con el capitán del barco. Cuando el capitán le vio, le tomó por un mendigo y le dio un pedazo de pan, la primera reacción de Ignacio fue de echarle el pan a la cara, luego se lo pensó mejor y pagó el pasaje. Le afloró el orgullo que le había acompañado durante muchos años, Ignacio, un oficial y caballero real, no era menos que un capitán de barco. Finalmente, la cordura se impuso al arrebato.
Escultura en madera vista efectuada por Ramón Maja, se conserva en Nueva York (foto cedida por Pere Roca)
Después que hirieran a Ignacio y mientras se estaba rehaciendo, pasaba el tiempo leyendo libros de santos, única lectura que tenían a mano para dejarle, ya le pareció que decían de él "...le parecia que ya efcuchaua, dezir: Que Ignacio de Loyola, auiendo perdido el Caftillo de Pâplona, por no parecer, de verguença, delante de los hombres, hecho peregrino, fe auia ido por effos Mundos, a donde no le conocieffen, haziendofe fanto, mas por neceffidad, que por virtud."
Meses después en Manresa, la cosa ya era diferente: "... El que era tan rigurofo configo, es cofa maravillofa, quan amorofo, y caritativo era con los pobres, y enfermos, barria las falas, haziales las camas, lavavales los pies, y les cortava las vñas, limpiava los vafos inmundos, llevavalos en braços á la cama, y en ella los levantava, curava fus llagas podridas, confolavalos en fus trabajos y aflicciones, para que llevaffen con paciencia fu enfermedad. Repugnava al principio fu naturaleza à eftos ardores de la gracia, y fentia dificultad en curar algunos enfermos afquerofos, luego corriendofe de fi mifmo, dezia: no es efte pobre de la mifma carne, y fangre que tu? Pues porque tienes afco de tu hermano? Imagen de Chrifto llagado es el pobre, llega, llega à bever de las llagas de tu Señor: luego llegandofe al Pobre mas afqueroso, y encancerado, de que tenian horror aun los ojos, fe hechó á fus pies, y empeço à befar fus llagas, à chupar muy de efpacio la podre de ellas, y beverse la materia, como fi beviera vn licor muy dulce, y sabrofo: efto repitio algunas vezes, hafta que vino hallar grande facilidad, y gusto, en un acto tan arduo, y repugnante..."
Ya hemos visto que el estilo de vida de servicio a los demás, la mortificación, la penitencia, el ayuno voluntario, etc. habían hecho enfermar a Ignacio en varias ocasiones. Después de darse cuenta de que si seguía por ese camino, poco podría hacer para los demás o para él mismo, decidió cambiar radicalmente -entendiéndose- que el cambio respondía a la voluntad de Dios, que le indujo los nuevos hábitos. "... perseverando en la abstinençia de no comer carne, y estando tan firme en ella, que por ningun modo pensava mudarse; un dia a la mañana, quando fue levantado, se le representó delante carne para comer..."  y se la comió, después se confesó explicando que había tenido una tentación.
También cambió la apariencia exterior "...para no sentir contento alguno en su persona, iba siempre, con el cabello muy largo y muy largas las uñas, que apenas se las lavaba nunca, y de ordinario muy terroso; ahora se cortó el cabello y las uñas y trocó el saco vil y fétido con que iba vestido, por el hecho para el por el Sr. Canyelles que era de paño grosero, de color castaño y lo recibió con tanta humildad, mansedumbre y acción de gracias... "
También cambió el hábito de dormir. "... Quando se iba a acostar; muchas vezes le venían grandes noticias, grandes consolaçiones spirituales; de modo que le hacian perder mucho del tiempo, que el tenía destinado para dormir, que no era mucho..." dudó si venían de buena voluntad aquellas "noticias" o eran tentaciones, en cualquier caso era mejor olvidarlas y dormir y: "...que en adelante dormía de ordinario en cama y no en tierra ni en poyos [piedra plana que le hacía de almohada]..."
"El humilde escondrijo [se refiere a la Coveta] donde mano angélica guióle  la pluma, y dictóle las mas puras y sublimes mácsimas de perfeta moral, hizo memorable la ciudad de Manresa, cuyo nombre resonó en las mas remotas regiones del globo."

Creu de Beuys
Ignacio ha inspirado varios artistas de todo el mundo que de una manera u otra han querido Manresa como escenario de su obra.
El artista alemán Joseph Beuys visitó la Cueva de Manresa en 1966 y San Ignacio fue modelo de inspiración para su creación artística. Años después presentó en Düsseldorf su obra "Acció Manresa".


ACCIÓ MANRESA
4 DE NOVEMBRE DE 1994
BJORN NORGAARD
HENNING CHRISTIANSEN
HOMENATGE A
JOSEPH BEUYS
I IGNASI DE LOIOLA
AJUNTAMENT DE MANRESA
FUNDACIÓ CAIXA DE MANRESA
24-2-95 FESTES DE LA LLUM

En recuerdo de aquella visita los artistas daneses Christiansen y Norgaard, diseñaron en 1994, la cruz de Beuys. La cruz está en frente de la cruz de la Guía y también comparte el escenario del Puente Viejo.

Pozo de Luz
Es otra visión mucho más sofisticada del mundo ignaciano según el artista chileno Fernando Prats.


POU DE LLUM
Fernando Prats, 2003
"I mentre estava allà assegut, se li van anar
obrint els ulls de l’enteniment. I conegué moltes
coses, tant espirituals com de fe i lletres i amb
una il·lustració tan gran que totes les coses li
semblaven noves. No pot pas dir les
particularitats que entengué aleshores, encara
que foren moltes, però sap que va rebre una
gran claror en el seu enteniment...."
(Ignasi de Loiloa, autobiografia)

Ajuntament de Manresa
Gobierno de Chile FONDART
Companyia de Jesús. Manresa
Institut Català de Cooperació iberoamericana ICCI
Disseny Ambito cero-Augusto Saavedra

Traducción al castellano: 
POZO DE LUZ
 Fernando Prats, 2003
 "Y mientras estaba allí sentado, se le fueron
abriendo los ojos del entendimiento. Y conoció muchas 
cosas , tanto espirituales como de fe y letras y con
una ilustración tan grande que todas las cosas le 
parecían nuevas. No puede decir las 
particularidades que entendió entonces, aunque 
fueron muchas, pero sabe que recibió una 
gran claridad en su entendimiento ...." 
(Ignacio de Loyola, autobiografía) 

Ayuntamiento de Manresa 
Gobierno de Chile FONDART 
Compañía de Jesús. Manresa 
Instituto Catalán de Cooperación Iberoamericana ICCI 
Diseño Ambito cero-Augusto Saavedra"

El "Pozo de Luz" es realmente un pozo excavado en la roca junto al río Cardener, la panorámica que ofrece este lugar, la encontramos en la foto que encabeza el capítulo dedicado a la Manresa que vio Ignacio. El hecho de encontrarse en un espacio no urbanizado ni señalizado, hace difícil de localizar además como que está a nivel del suelo siempre está sucio.
El pozo tiene quince metros de profundidad y la idea sale del proyecto "Del Cardener a la Antártica", desarrollado a lo largo de los años 2001-2004 por el artista chileno Fernando Prats. El objetivo es confrontar e integrar la vida del autor con la investigación artística. El autor crea una serie de acciones independientes que en conjunto hacen una única obra en que según él: "las fronteras entre arte, reflexión, religión, misticismo y experimentación ceden sus límites para proponer un resultado que es la suma de las partes "

Puerta de la acogida
Es un nuevo monumento que ha presentado recientemente el Ayuntamiento de Manresa, obra del escultor manresano Ramon Oms y situado cerca de la antigua iglesia de los predicadores. De hecho la obra no esta tanto dedicada a san Ignacio  como a las mujeres manresanas que de una manera u otra acogieron a Ignacio, podemos ver el bol o cuenco donde dice que comía sostenido por unas cuantas manos o una reproducción de su propio cinturón, la misma textura rugosa de la puerta viene a representar la indumentaria que vestía Ignacio y que dio lugar a ser conocido como "el hombre del saco"

Camino ignaciano.
Tótem instalado en Julio de 2015 a la entrada (lado izquierdo) del santuario de la Cueva. Es de hierro en forma de "U" con unos paneles de bronce pegados, hasta el suelo mide 188 cm., de ancho 27 cm., y de fondo 10 cm.

Por iniciativa de la Compañía de Jesús, un grupo de laicos y jesuitas pensaron en recrear el camino que Ignacio recorrió el año 1522 desde Loyola hasta la ciudad de Manresa. El objetivo era ofrecer una experiencia de peregrinación a los hombres y mujeres del siglo XXI, siguiendo el proceso espiritual de aquel hombre extraordinario.
Hay en este momento dos grandes rutas de peregrinación para los cristianos en todo el mundo:
  • Tierra Santa, que explica los lugares por donde transcurrió la vida de Jesús, y
  • Santiago de Compostela, que es el lugar donde se puede venerar al apóstol Santiago. El camino se popularizó cuando Tierra Santa fue conquistada por los musulmanes y hacía peligrosa la peregrinación. A Santiago se puede ir desde Francia o desde Barcelona, si  vamos desde Barcelona, pasaremos por Manresa (Montserrat), Lleida, Zaragoza, etc.
Vic y Ripoll quisieron crear su propio camino de peregrinación, denominado "Caminos del obispo y abad Oliba". Utilizando parte del GR 151, unen Montserrat con Ripoll. En ambas comarcas quizás Oliba sea un personaje importante. A pesar de que lo quieran presentar como "padre de toda la patria" [se entiende Cataluña], para el resto de ciudadanos y quien conozca su biografía, no pasa de indiferente.
Los jesuitas pretenden con este camino ignaciano, introducir una tercera vía de peregrinación, en este caso con destino Manresa y utilizando parte de la estructura catalana - aragonesa del Camino de Santiago. El siguiente mapa y texto han sido suministrados por los propios organizadores.
Se conoce como "Camino de San Ignacio" lo que describimos en esta guía, desde la casa natal de Ignacio en Loyola (Azpeitia, en el País Vasco) hasta lo que se conoce como la "Cueva de San Ignacio" en la ciudad de Manresa. Después de su conversión espiritual en Loyola, Ignacio sintió el deseo ardiente de seguir a Jesucristo, como muchos otros ya habían hecho y abandonó la vida que hasta entonces había llevado como hijo de una familia de nobles. Ignacio decidió ir "contracorriente" y emprendió el camino hacia Jerusalén, siguiendo el Camino Real, que le llevaría a Barcelona.
El Camino ignaciano tiene una longitud de 647 km. y pasa por las comunidades de Euskadi, La Rioja, Navarra, Aragón y Cataluña. El año 2022 hará 500 del paso de Ignacio por Manresa, la ciudad y la cueva, con esta iniciativa del camino ignaciano, ya han comenzado a preparar la efeméride. (para saber mas sobre el camino ignaciano)

Bibliografia:
Vida del B. Ignacio de Loyola, fundador de la Religión de la Compañia de Jeús, Pedro de Ribadeneira (1583) (primera edició en "Romance")
Coronica General de la Orden de San Benito, Fr. Antonio de Yepes (1613)
Origen y Instituto de la Compañia de Jesus, Fr. Lorenzo Ortiz, (1679)
Epitome Historico de la Muy Ilustre Ciudad de Manresa, Juan Gaspar Roig i Jalpí (1692)
Ensayos Históricos sobre Manresa, J. M. de Mas i Casas (1836)
Los frailes y sus conventos, tomo II, Victor Balaguer (1851)
Obras Escogidas del Padre Pedro de Rivadeneira, Vicente de la Fuente (1868) 
Sant Ignasi de Loyola, P.Lluis Vidal S.J. (1914)
Manresa Ignasiana, J. Nonell S.J. (1915)
História de la Compañía de Jesús, P. Antonio Astrain (1916)

Escritos diversos de:
Actes del Procés Manresà
J.M. Sarret i Arbos
P. Gabriel Álvarez
P. Diego Laínez
P. Cámara

Última actualización: Diciembre2017