La Cripta de la Seu de Manresa

Notas sobre las fotografías. La fotografía que encabeza el articulo y anterior a la guerra civil de 1936, fue donada por Josep Padró - familiar de Jaume Padró y autor del retablo - a Eduard Bohigas para facilitar las tareas de reconstrucción; todos los planos y plantillas salieron de esta fotografía. Al terminar el trabajo, el Sr. Bohigas me la entregó como reconocimiento por los servicios prestados, desde entonces conservo el original. Todas las demás fotografías tanto antiguas como nuevas ha sido efectuadas por el autor del blog, excepto unas fotografías que se han escaneado de periódicos antiguos. Este trabajo ha sido ampliamente divulgado como ejemplo de recuperación de la "Memoria Histórica". Diversas Universidades han homologado el trabajo como lectura recomendada.
Para conocer mas sobre la Iglesia Preconciliar, pulsar el enlace: Continente-Contenido

El presente trabajo esta basado en una memoria que Eduard Bohigas presentó a la "Asociación de Amigos de la Seu" en Enero del 1981 y está dedicado a todos los que con su esfuerzo hicieron posible la reinstalación del templete de Jaume Padró en la Cripta de la Seu de Manresa, justo en el 200 aniversario de su inauguración.
Cuando se estaba restaurando el templete de la Cripta había fuertes dudas sobre la idoneidad de reintegrarlo a su lugar. El templete lo destruyeron completamente durante la guerra civil, algunas imágenes rotas las pegaron con más voluntad que gracia, otros restos de mayores dimensiones estaban esparcidos por diferentes lugares o almacenes y la mayor parte de los miles de fragmentos más pequeños, para guardarlos, los echaron por orden de José Pérez (sacristán de la época) dentro de varias sepulturas en el presbiterio (entre las actuales capillas de San José y de San Miguel). No había mucho entusiasmo por parte de la canonjía para devolver al culto de la Seu, elementos destruidos durante la guerra, así por ejemplo no se volvió a instalar el gran Coro central que había en medio de la nave como esta en Barcelona (decisión que nadie ha reprochado nunca); un gran atril, los dos ambones; el órgano sobre la puerta lateral, el retablo del Santísimo o el templete de la Cripta por ejemplo.
El templete se estaba reconstruyendo poco a poco en un espacio anexo, se veía perfectamente que se podría terminar y volver a su lugar, pero las dudas que tenía la canonjía (no confundirlo con la parroquia) eran, de cara a la gente, sobre el tratamiento semántico: ¿Era una restauración? ¿Era una reconstrucción? ¿Era una recreación imaginaria basada en una única fotografía? ¿Era una aberración? (no había garantías de que un alabastro tan roto y pegado pudiera aguantar mucho peso y por tanto se necesitaba una estructura interna de obra y hierro). Aparte de estas disquisiciones, consideraban que un mueble tan inmenso hipotecaria todo el ámbito de la Cripta, ya que pensaban utilizarla para celebrar misas al ser un espacio reducido que se podía calentar con cierta facilidad, además con la reforma introducida en el Concilio Vaticano II, que ordenaba celebrar las misas cara al pueblo, comportaba que ante el gran mueble aun debería haber otra mesa. La excusa no tenía mucho sentido, pues hacía pocos años (1973-1974) que se había hecho una gran ampliación al eliminar el acceso frontal a la Cripta (como lo tienen en la catedral de Barcelona) y triplicar el espacio para el pueblo.
El equipo que se encargó de una restauración de tan amplio alcance estaba compuesto por:

  • José Pérez (sacristán, conocía perfectamente las vicisitudes por donde había pasado el templete, era el alma del proyecto)
  • Jaume Espinalt (autor de este espacio, era el más joven de todos, cualquiera de los otros componentes podía ser su padre, socialmente el más débil. Responsable de extraer y clasificar todos los fragmentos del retablo de entre los escombros dentro de las sepulturas)
  • Eduard Bohigas (responsable técnico del proyecto, trabajaba en AUSA y esta empresa nos regaló un "dumper" para poder transportar las toneladas escombros que salían, perfectamente restaurado y pintado, incluso tenía los neumáticos nuevos)
  • Ramón Maja (el escultor, hizo la nueva imagen de la Virgen del Alba, el paso de los Dolores, y todas las imágenes del templete)
  • Pere Roca (dorador, acabó de dar vida al templete con el oro de los capiteles, ángeles, pebetero, cúpula, etc.)
  • Además un grupo de asesores especialistas en mármol, alabastro, madera y química (hubo que crear un adhesivo específico)
Salvo Pere Roca y Jaume Espinalt, todos los demás han muerto. 


Fotografía del año 1961, cliché fotográfico cedido por "Fotos Francitorra" de Manresa, obsérvese como las figuras están pegadas y no tienen manos y el medallón del fondo del ábside aún está roto.
Jaume Espinalt fue quien más recibió las broncas de la canonjía pero si no se extraían fragmentos de dentro de las sepulturas, no se podía continuar con su restauración. Se intentó boicotear las obras y prohibir que el "dumper" que nos prestaron para tirar la runa circulara por dentro de la Seo, cualquier excusa era válida para parar el proyecto. Tanta tensión se creó  que cuando finalmente se inauguró, instalaron una placa conmemorativa donde consta el nombre de todos los miembros del equipo, menos de quien extrajo todos los fragmentos, por imposición de la canonjía. Los demás miembros del equipo, por la edad que tenían, no podían estar mucho tiempo dentro de las sepulturas, completamente agachados y la canonjía no se les enfrentaba tan abiertamente. Rehacer todo el templete prescindiendo de aquellos fragmentos habría sido imposible, los trozos más grandes cabían en cajas de zapatos y los más pequeños podían tener un par de centímetros cúbicos, pero todos estaban trabajados, las fotografías que teníamos no nos permitían ver detalles y no queríamos inventar nada, necesitábamos todos los trozos aunque después se hicieran de nuevo. En el fondo, debemos ser sinceros y reconocer que ninguna persona del equipo tenía experiencia en algo parecido, para nosotros podía ser un reto, un hobby, pero los responsables finales de la Basílica eran los canónigos y si nosotros no nos salíamos con el reto, pues mala suerte, pero a ellos les quedaba un trasto en medio de la Cripta y el gasto. Eran tantas las dudas que teníamos que incluso nos planteamos la posibilidad de terminarlo en el nivel del columnario y olvidarnos de la mesa, el entablamento y la cúpula.


Sepultura llena de escombros y extracción con capazos


Selección de material extraído; a la derecha, clave del templete de la cripta y fragmento del altar Mayor de la Basílica, esquina inferior derecha.
Las sepulturas son unos receptáculos cúbicos que una vez vacíos y limpios, hacen unos 2.5 m. de lado por 2 m. alto en la parte más alta (tienen bóveda de piedra), pero una vez colmadas no había ni medio metro entre los escombros y la bóveda, allí había de todo: en la parte inferior las personas enterradas hacía siglos puestas dentro de cajas de madera, sobre ellas se vertieron los escombros, así que lo poco que quedaba de las cajas se derrumbó y mezcló con los huesos. Se podía encontrar fragmentos de la cripta y de muchos otros altares, escombros sin ningún valor, trozos de cristales (vinajeras, vasos) trozos de vitrales, balas de escopeta, etc. había toneladas de material para extraer y clasificar. De los sepultados, impresionó el descubrimiento de una chica con la cabellera trenzada y rubia, llevaba vestido medieval verde con cenefas doradas y una medalla, también salió un soldado con cota de malla muy fragmentada por el óxido. Los huesos se trasladaron a otras sepulturas (se hacían viajes con el "dumper" completamente lleno, cuando se vaciaba, el ruido que hacían los huesos al caer en una Seo vacía y cerrada al público, impresionaba). Un objeto que se encontró muy fragmentado fue la mesa del altar mayor, el primer altar que tuvo la Seu cuando la consagraron y sus columnas, también rotas. José Pérez no pudo contener el llanto. Actualmente se puede contemplar en el altar de la Santísima Trinidad.
El Noviembre de 1979 la “Associació d’Amics de la Seu”, invitó al Alcalde de Manresa a efectuar una visita a la Seu para mostrarle el estado del edificio y los trabajos que en aquel momento se llevaban a cabo, entre ellos estaba la restauración del templete de la Cripta. El Alcalde y la Corporación Municipal manifestaron su soporte institucional a la restauración en unos momentos de fuertes dudas sobre si era o no conveniente acabarlo.





Las fotografías anteriores han sido obtenidas de un periódico local desaparecido hace años “Gaceta de Manresa”; podemos ver al Sr. Eduard Bohigas con unos trozos de alabastro en las manos dando explicaciones al Sr. Alcalde y a continuación, al autor de este blog, unos pasos detrás del Alcalde.


Por aquellas fechas ocurrió un hecho que perturbó la Ciudad. Unos alocados quemaron la imagen de la Virgen del Alba que se había salvado de la guerra civil, parte del altar mayor (libros de canto y parte del órgano), el paso procesional de la Virgen de los Dolores y una gran cortina. 
Adosado a un contrafuerte junto a la entrada de la Seo, había hacía años, una placa de mármol conmemorativa de la victoria de Franco, alguien la rompió a pedradas y se consideró que era oportuno sacar lo que quedaba de ella. Franco ya estaba muerto. Pocos días después incendiaron el templo.
La ciudad respondió con entusiasmo a la llamada de “Amics de la Seu” y contra la voluntad de la canonjía que prefería una auténtica talla gótica aunque tuviera diferente advocación, se talló una nueva imagen de la Virgen del Alba copiada de la anterior, también se convocó un concurso para construir un nuevo retablo de altar, el proyecto ganador también fue vetado por la canonjía, cuando la ciudad estaba dispuesta a sufragarlo como hicieron con la nueva imagen, el paso o la misma cripta.
Estampa del año 1956 de la imagen gótica quemada

El escultor Ramón Majà junto a una maqueta de la Virgen del Alba, (fotografía cedida por sus familiares) a la derecha, maqueta a tamaño real que tuvo que hacer para demostrar que estaba capacitado para tallar la nueva imagen, tallada con restos de la madera de la imagen original gótica.

Maqueta relicario de la cabeza del niño Jesús efectuada también por Ramón Majá con los restos de la imagen gótica quemada (propiedad del dorador Pere Roca, que aparece en su taller en la fotografía de la izquierda)
A pesar de las reiteradas negativas a toda propuesta de la canonjía, debe entenderse que prefirieran una talla gótica auténtica llevada de Italia aunque no aportase ningún sentimiento a los manresanos, para el lucimiento de "su" Colegiata Basílica, antes de una virgen nueva, tallada por un manresano desconocido. O no querer ningún tipo de mobiliario restaurado, que les recordase la guerra civil, pues cada vez que celebraran una misa en ese altar, recordarían que en ese mismo altar había celebrado misa un compañero que fue vilmente asesinado.
Esta negativa a satisfacer las demandas manresanas por parte del obispado no era la primera, cada vez que la Seo de Manresa ha intentado una excavación o mejorar el edificio, se han encontrado con un no por respuesta por parte de Vic. De rebote la propia ciudad de Manresa ha salido perjudicada, lo que sigue puede parecer difícil de creer, pero la reiteración de los hechos lo hace creíble.

  • Cuando Manresa quería construir una acequia en el siglo XIV (canal de más de 23 km. que aún hoy lleva el agua de Balsareny a Manresa) el obispado de Vic no sólo no lo permitió, sino que llegó a excomulgar toda la ciudad de Manresa (una población donde convivían cristianos, judíos y moros). Hoy día a algo así nadie le daría ninguna importancia, pero en aquella época debió ser aterrador para aquella pobre gente. No se podía enterrar a los muertos en tierra sagrada, las iglesias cerradas, no se recibían sacramentos (bautizos, bodas, extremaunciones, etc.) No es extraño que quedase grabado en la memoria colectiva de los manresanos para toda la vida. Pero lo más grave es que una ciudad sin agua no puede crecer, está destinada a morir. 
  • Cuando Felipe II reordenó el mapa episcopal español, Manresa presentó su candidatura, (palacio episcopal incluido), recordándole al rey los orígenes episcopales de Manresa, el obispado de Vic favoreció la creación del obispado de Solsona en detrimento de Manresa. 
  • Después de la guerra civil, una parte de la canonjía del obispado de Vic, estaba deprimida pero no tanto por la pérdida de compañeros, bienes o tesoros, sino porque la Seo de Manresa aún quedaba en pie (Manresa perdió completamente en aquellos hechos, siete edificios entre iglesias y conventos). Su deseo era la pérdida total del edificio para borrar definitivamente el recuerdo. 
  • Lo hemos comentado hace un momento, unos años antes de acabar el siglo pasado, unos alocados quemaron el retablo y la titular (Virgen del Alba) de la Seo de Manresa, el obispado no quería que los manresanos hicieran una copia idéntica de la talla y valiéndose de la titularidad del edificio, propusieron la compra de una imagen que no tuviera nada que ver con la que se había perdido. También querían borrar su recuerdo. 
  • En los mismos hechos, los manresanos convocaron un concurso de proyectos de retablo para dignificar el altar mayor de su Seo, el proyecto ganador también fue vetado por el obispado de Vic y aún hoy se puede ver la replica de la Virgen sobre un pilar de ladrillos rebozado y cuatro tablones pintados con purpurina, finalmente se pudo mejorar todo con la incorporación de unos paneles de un antiguo ambón. 
  • Cuando Manresa quiso solicitar hace pocos años, al gobierno español la inclusión de la Seo en el Plan de Catedrales Españolas, de acuerdo con el precepto de Odón que determina que el obispado tiene dos catedrales, tal como ocurre en otros lugares de España, el obispado de Vic tampoco lo permitió. 
  • No hace mucho tiempo en Vic estaban hartos de que los manresanos les reclamaran una tabla de un retablo gótico que exponían en su Museo, les pagaron una fotocopia en color pegada a una chapa de madera. (Retablo de la Santísima Trinidad)
  • Y para no alargarlo más, el Frontal Florentino de Manresa (seguir el enlace para saber mas) que se ha demostrado que es uno de los dos mejores del mundo, el obispado lo tiene cerrado y abandonado porque por contrato no lo puede lucir en el Museo de Vic.
Continuando con el relato de la Cripta, María Pilar Jover, publicó por el año 1984, el libro "La obra de Jaume Padró y Cots, escultor en Cervera y Manresa (Siglo XVIII)", seguramente el tiempo de redacción fue amplio y coincidió en el tiempo en que se estaba reconstruyendo el templete, si bien cuando salió el libro a la venta, el templete ya estaba terminado e instalado, en el libro sólo nos invita a "admirarlo completo".
El autor del templete fue Jaume Padró y Cots (1720-1803), trabajó principalmente en Manresa y Cervera, también construyó el retablo dedicado a las Santas Espinas de Santpedor, desaparecido en la guerra civil. Dice María Pilar (el original es en catalán y ha sido traducido expresamente al castellano para este trabajo): "Sobre su estilo se ha dicho que representa de una manera clara la evolución del último periodo barroco, de formas movidas, que cultiva en el retablo de Santpedor. En cambio, en el retablo de la Universidad Cervera, muestra un equilibrio exquisito entre el barroco y el neoclásico. El retablo - baldaquín del Santo Misterio (iglesia de Santa María de Cervera) es el más influido por el neoclasicismo que le conocemos. En la escultura se mantuvo fiel al optimismo barroco, a excepción del tímpano de la Universidad, donde fue deliberadamente académico".
Sarret y Arbos (archivero de Manresa) describe la Cripta de la siguiente manera: (el texto también ha sido traducido al castellano) "Debajo del presbiterio se abre una espaciosa cripta a la que se accede por medio de una amplia escalera de piedra, se guardan en ella en rico templete, las reliquias de nuestros Patrones Sant Maurici, Santa Agnès y Sant Fruitós con otras varias, entre las que se encuentran las de San Bonifacio y San Uberto. El día 21 de septiembre de 1577 se puso la primera piedra y el 29 de agosto de 1578 fue bendecida, celebrándose en ella la primera misa. Es de forma elíptico semicircular, tiene una bóveda bastante plana, con dos claves, una absidal que reúne los seis nervios de los compartimentos y otro en su ingreso, donde se cruzan los nervios del atrio."
Termina este trabajo con una relación del contenido de las urnas de los Cuerpos Santos de Manresa, segundo inventario del 1876


DESCRIPCIÓN DEL ALTAR
Hemos dividido el altar para su estudio, en dos elementos principales:

- BASAMENTO: del que forma parte la Mesa para las Celebraciones.
- TEMPLETE: Formado por una base con un friso ricamente decorado, un columnario, un entablamento y una cúpula con la su clave.

En el fotomontaje adjunto hemos señalado los diferentes elementos para su descripción. Fue construido según consta en el escudo del basamento de la urna que contiene las reliquias, en el año 1781. Su autor fue Jaume Padro, escultor, hijo de Calders, que simultáneamente con este altar, construía el altar de la capilla Universitaria de Cervera y la iglesia de Santa María de dicha Ciudad. Las fiestas para su consagración se proyectaron para el verano de 1782, pero se aplazaron y se celebraron el 30 de Agosto de 1783.
BASAMENTO
  • 01 – Formado por un pie de mármol gris oscuro.
  • 02 – Sobre el descrito pie hay una moldura de mármol amarillo.
  • 03 – Entre la moldura (02) y la cornisa que corona el basamento, hay la mesa en forma de urna de alabastro.
  • 04 – Corona el basamento una cornisa de mármol púrpura.
TEMPLETE

  • 05 – Pie del templete, recubierto con un friso de alabastro, muy bellamente adornado.
  • 06 – Sobre este friso hay una moldura de mármol amarillo.
  • 07 – El columnario esta formado por 6 columnas.
  • 08 – Moldura inferior del entablamento
  • 09 – Moldura lisa de madera dorada, formando cuerpo con el arquitrabe.
  • 10 – Plafones que en su mayor parte quedan unidos al cuerpo del arquitrabe.
  • 11 – Friso de talla bellamente decorado con hojas de acanto doradas.
  • 12 – Cornisa, compuesta de grandes piezas de alabastro.
  • 13 – Sobre la cornisa del entablamento descansa la cúpula, que arranca con unas grandes piezas de alabastro.
  • 14 – El cuerpo principal de la cúpula está constituido por las citadas nervaduras que tienen un armazón de hierro en su interior. La humedad de donde se guardaban, oxidó el hierro y provocó que se rompiera terriblemente el alabastro (ver foto)
Nervaduras clasificadas dentro de las sepulturas
  • 15 – La clave de la cúpula, también de alabastro.
  • 16 – Corona el altar una talla de madera dorada con un escudo, unos ángeles y pebeteros
Previo a la instalación, se rehizo el pavimento y en aquellas obras se descubrió un pozo bajo la vertical de la clave de bóveda principal de la nave, aquel pozo que la canonjía no dejó explorar, solo fué medido, tenía unos 23 m. de hondo que junto con la altura de la cripta y de la nave principal, creaban un "axis mundi" de cerca de 60 m. de alto como lo tienen las grandes catedrales europeas, para un uso que ahora no viene al caso.
Axis Mundi de la Seo de Manresa.
La bóveda de la cripta antes de la guerra civil, estaba revestida de madera trabajada con frutos y pintada, no hay tanto material recuperado como para volver a reinstalarlo todo a su sitio de nuevo; también había unas celosías ante los pequeños ventanales de los fondos de las capillas del ábside hechas de madera y doradas, se han construido todas de nuevo.





Revestimiento de la bóveda i celosía de madera dorada
ESCULTURA
El impresionante resultado del trabajo de un grupo de amigos.

Santa Inés

 

Santos Fructuoso y Mauricio
Observese la imagen de san Mauricio durante la restauración, no tenia cabeza brazos ni piernas.


Santos Augurio y Eulógio (diáconos de San Fructuoso)















Diversos detalles de la Cripta, observese (ampliando las fotos) el nivel de fragmentación en que se encontraba.








Medallones situados en el fondo de las capillas del ábside, en total hay 8, de los cuales 6 son de alabastro y los 2 restantes son de madera y estaban fijados en las puertas disimuladas de unos armarios.












Bustos de diferentes santos, también hay 8, situados en frente de los contrafuertes del ábside.

La vida tiene momentos buenos y malos, pero cuando contemplas o enseñas este trabajo de reconstrucción, la gente se maravilla de lo que hicimos, te sientes orgulloso de haber formado parte de un grupo de amigos que con más buena voluntad que recursos, fuimos capaces de devolver al culto el Templete de la Cripta de la Seu de Manresa, a pesar de la opinión contraria de la propia canonjía de la Basílica. 30 años después de aquella gesta, bien merecen este pequeño homenaje.


El traslado de las reliquias hasta Manresa.

nota: hay párrafos escritos en catalán antiguo, cuidado con los traductores, las "f" se leen "s" Manrefa=Manresa.

Hasta ahora hemos comentado la restauración del templete de la cripta, pero no se ha explicado como llegaron a Manresa las reliquias que hay dentro de las urnas. Para esto me basaré en una de las fuentes más utilizadas por los historiadores. Casi todo el mundo ha copiado el traslado de los Cuerpos Santos a Manresa de la obra del padre Germes: "Historia del Gloriosos Martyrs Sant Maurici, Santa Agnes, y Sant Fructuos, ab fos dos Diaques, Auguri, y Eulogi: y de la trafllacio dels feus coffos Sants , à la Ciutat de Manrefa. Compost per lo reverent P. Fr. Joan Germes de la Orde de Predicadors. Octubre 1607 ". Mi copia es propiedad de la Biblioteca de Cataluña y digitalizada por Google. De hecho el relato del padre es bastante ambiguo y no deja demasiado claro la época en que pasó, pero lo podemos situar a mitad del siglo XII que es cuando los principales protagonistas fueron muriendo:

"...En la Ciutat de Toledo hi avia vn Arquebisbe, germà del Rey de Caftella Don Alonfo, que era molt devotiffim defta Santa gloriofa..."  Nos explica que en la ciudad de Toledo había un arzobispo que era hermano del rey de Castilla don Alonso y que éste era muy devoto de santa Inés.

El rey envió una delegación al conde de Viana (Francia) que disponía de las reliquias de la santa que habían estado previamente en Santa Sophia de Constantinopla, no obstante, la delegación de embajadores pasó antes por Tarragona:

"... ahont vifitarant las Iglesias, y entenent que en la Cathedral de aquella Ciutat, tenien las cendras dels gloriofos Martyrs Sant FructuosBisbe, Auguri, y Eulogi Diaques feus, recordantfe que lo Rey de Castella tenia gran devociò à Sant Fructuos, per caufa de vn miracle que avia obràt en ell: y confiderant täbe, que las ditas Reliquias no eftaven ab la deguda reverencia, per las guerras, Y Moros que eftaven en lo dit Principat. Demanaren las Reliquias dels dits tres Martyrs.... era aço fens falta, en temps de Don Ramon Bernguer lo Tercer, que donà Tarragona al glorios Sant Oleguer, y ell la reedificà, ó en temps del fill de dit Compte..."  

Donde visitaron diversas iglesias y encontraron las cenizas de san Fructuoso y sus dos diaconos que no las tenian expuestas con suficiente respeto por estar la ciudad ocupada por las guerras, decidieron pedirlas para llevarselas consigo. Los ciudadanos de Tarragona las entregaron a aquellos ilustres embajadores que continuaron viaje hacia Francia. Una vez allí, el conde de Viana estuvo de acuerdo en dar al arzobispo de Toledo no sólo una pequeña reliquia de Inés, sino todo el cuerpo y para que la santa no hiciera el viaje sola de regreso a Toledo, también les entregó las reliquias de san Mauricio, ya que los embajadores no le habían comunicado al conde que ya llevaban más reliquias desde Tarragona. Y seguimos con relato del P. Germes:

"...Los Embaixadors apres de aver fetes las degudas gracias à Deu per tant senyalada mercè, donaranlas tambe infinitas al illuftriffim Compte, per la lliberalitat que ab ells avia ufat, y defpedintfe dell lo mes preft que pogueren fe partiren para Efpanya. Y paffats los monts Pyrineus arribaren cerca de la Ciutat de Manrefa al Pla de Bages en lo Principat de Cathalunya, ahont com à les hores hi hagues gran perill de enemichs, y de Infiels ab guerres molt encefes, vingueren a vn Lloch anomenát Sant Fructuos, que efta a mitja llegua de la Ciutat de Manrefa, y prop de vn Monestyr principal, que fe anomena Sant Benet, de Religiofos del glorios Pare Sant Benet, en lo qual estaven retirats molts Chriftians, defenfantfe dels Moros enemichs de la Fè. Y com los dits embaixadors volgueffen detenirfe en ell alguns dies pera repofar del cançaciò de tant llarch cami fonch fervir noftre Senyor Jesu Christ (los judicis del qual fon vn abyfme, anava al fi difponët de lluny lo que defpres per lo temps entenia fer) que tots caygueren malalts, y los demes dells moriren. Los que reftaren, no fabent com, y de que manera fen portarien las Reliquies, determinaren de dexarles totes en lo dit Poble del gloriòs, y benaventurat Sant Fructuos, cöfiant que algun dia, ò per ells, ò per altres, ferien traslladades à Toledo. Volgueren mes dexarles alli, que no en la dita Ciutat de Manrefa, de hont fels figurava, que fora defpres cofa mes dificultofa traurerlas, que no de Sant Fructuos que era lloc de pocas cafas..."

Los embajadores volvieron a España y al pasar cerca de Manresa decidieron descansar unos días en un pequeño pueblo, con tan mala fortuna que muchos de ellos murieron y los demás no supieron como terminar el viaje y dejaron las reliquias en el pequeño pueblo de san Fructuoso. Finalmente en agosto de 1372 fueron trasladadas todas estas reliquias a la Catedral de Manresa donde todavía están.

El contenido de las urnas de los "Cossos Sants" de la cripta de la Seu de Manresa




Como conclusión de este trabajo, he creído que era muy interesante transcribir literalmente el contenido de un pequeño libreto de 1906 impreso en Manresa, (procurando no introducir más errores gramaticales de la cuenta, se puede encontrar una misma palabra, por ejemplo diócesis escrito de dos maneras " diòcessis " y " diócessis " o en español encontramos "esterior" y "exterior "). El libreto no tiene autor; para la siguiente imagen se ha efectuado un montaje con las páginas 1 y 3.



Eczámen y Esposició de les Santes Reliquies
Còm varen venir á Manrèsa les reliquies dels insignes martirs St. Maurici, St. Fructuos y Sta. Agnès?
Diuen les histories antigues y modernes, que les portaven á Toledo uns embaxadors del arquebisbe D. Alonso, germá del rey de Castella, els quals venien de Fransa y dirigintse á Catalunya per els Pirinèus arribaren al pòble de Sant Fructuos pròp de Manrèsa, aon volgueren descansar de son llarg viatge. Succei que tots varen caure malalts y en varen morir alguns; per lo que, els que quedaren vius no sapiguent còm, ni de quina manera portarsen les santes reliquies, determinaren dexarles totes en el referit pòble de Sant Fructuos, confiant que algun dia, ó per ells, ó per altres serien trasladades á Toledo. Preferiren dexarles alli y no en la ciutat de Manrèsa, de aon se’ls figurave que seria despres mès dificil el tréurelas.
Fèya molts anys que estaven dipositades aquelles santes reliquies en el pòble de Sant Fructuos, fins que en l’any 1372, l’honorable Consell y Consellers de Manrèsa, tenint noticia que tan inapreciable tresor era guardat ab pòca decència y casi abandonat, va resòldrer enviar als sindics en Pere Solá, canonge camarer de la Sèu; Jaume Copons, jurisperit, y Bernat Valls, á parlar ab el Llegat a latere de Sa Santetat en els regnes d’Aragó doctor Guido, bisbe Portuènse, qui alesòres residia á Barcelona y al Ilustrissim Sr. Bisbe de la diòcessis en suplica de que les espressades reliquies de Sant Maurici, Sant Fructuos y Santa Agnés, fossen reconegudes y trasladades á l’iglesia nòva de la Sèu de Manrèsa, aon serian venerades y guardades en llòc preferent, donantlesi el culte que merexian.
Atèsa la súplica per el delegat del Papa y volènt aquèst, proceir segons justicia, per no agraviar á ningú, doná comissió al reverendíssim Sr. Bisbe de la diócessis y aquèst al reverend Degá de Manrèsa Bonanat de Castelló, prevere,que prengués plèna informació de tot, y vejes si els Còssos Sants estaven en el llòc ja anomenat de Sant Fructuos.
Era el dijòus dia 29 de juliol de 1372, cèrca les très de la tarde, quan l’honorable Sr. Degá y el notari Berenguer Tressèrras,obeint el manament del Sr. Bisbe, anaren al veí pòble de Sant Fructuos pera fer l’informació y pèndrer inventari de les Santes Reliquies, trovant (segons diu el document)que detras del altar dedicat á Santa Agnés,entre mitj d’altres objectes, hi havia una caxa de fusta ben tancada y precintada que contenia les reliquies de la Santa; y en l’altar dedicat á Sant Maurici trovaren altre caxa, que no pogueren obrir, y contenia els òssos de dit Sant.
El Sr. Degá ‘s doná pressa d’enviar dita informació. La qual vista y examinada per abdos reverendissms Prelats, “constant que dits sagrats còssos estaven en el llòc de Sant Fructuos ab la indecència que se allegaba” donaren autoritat y llicència al honorable Consell de Manrèsa y al Sr. Degá per á fer la traslació dels gloriosos Cossos Sants desde el pòble de Sant Fructuos á la Sèu manresana.
Axis se feu als 30 de agost de dit any 1372, ab solèmne y molt devota processó, en la que hi assistiren “el venerable Paborde ab els Canonges y eclesiastics, els religiosos dels monestirs del Carme y Predicadors (Sant Domingo) de dita ciutat, els Concellers y gran multitut de pòble axi de la ciutat com de fòra d’ella” y ab aquesta solemnitat y pompa foren portades les reliquies dels gloriosos martirs Sant Maurici, Sant Fructuos y Santa Agnés á la Sèu de Manrèsa y posades ab gran reverència al altar major de la matexa, aon estigueren mès de doscents anys, fins que ‘s fabricá la sumptuossísima y molt gentil y ben adornada Cripta” la qual fou beneida als 20 d’agost de 1578, celebrant la primera missa el reverend Sr. Degá Geroni de Planella y essent trasladades despres de vespres ab gran solemnitat les santes reliquies en dita Cripta, aon están avuy dia.
En memòria d’aquesta última traslació se celebra tots els anys la segona festa dels Còssos Sants el dia 31 d’agost.
La primera vegada que ‘s té noticia de haverse fet l’eczamen y esposició de les reliquies dels Sants martirs Patrons d’aquesta ciutat, fou en l’any 1420 essent administradors de la Confraría, anomenada dels Còssos Sants, el molt reverent Sr. Ramon Pellicer, canònge de dita iglesia, Francèsc Joan de Gamisans, notari, Francèsc Ripoll, sastre y Pere Martor, perayre; els quals atenent la devoció y el desitj general de sos conciutedans, resolgueren que ‘s fes pública manifestació de les santes reliquies, y d’acòrd ab els honorables Concellers, quins eren Tomas Ferrer, Berenguer Comas, jurista, Benèt de Santjoan y Jaume Sarta, determinaren que primer se fes un eczámen secret de les precioses caxes, y obertes per els senyors Paborde y Domers, revestits, el primer ab capa pluvial y els altres, eclesiastics que hi assistiren ab habits de còr, trovaren en elles la major part dels òssos de Sant Maurici y Santa Agnés, les cendres de Sant Fructuos y sos diaques Sants Auguri y Eulògi, un pòc d’incèns y mirra que oferiren á Jesus els reys d’Orient,fragments de la pedra dels Sant Sepulcre de Jesus y algunes altres reliquies.
Fou fet aquèst eczámen á 25 juliol de dit any, y l’esposició ó mòstra general als 4 de agòst, estant aquelles reliquies sòbre un catafalc molt ben adornat, en el presbitèri del altar major.
En el matex dia, ab gran solemnitat “fòren ubèrtes les portes de la Seu, entrant grandíssima multitut de gent, que estaven aguardant, per havèrne acudit moltíssima de tòtes parts, juntament ab la de la ciutat, que apènas hi faltave persona xica ni gran, ab que fou en bréu temps plèna la iglesia que noy cabien: hi havie molts musics en sos catafalcs, axi menestrils còm de altres, sonant á tandes devant les santes reliquies, haventi grandíssima lluminaria, puix cèrca les santes reliquies passaven de setanta antòrxes.”
Y estave totom contentíssim d’aquèsta esposició y ab gran afecte rebien els fièls alguna petita quantitat de l’aygua en que havien sigut sumergides les santes reliquies.
En l’any 1631, en virtut d’havèr portat de Roma el reverent Joan Serracanter canonge de Sta. Ana de Barcelona les reliquies de Sant Bonifaci y Sant Ubert, cedides per el doctor Geroni Oller Pvre., fill de Manrèsa que morí en aquella capital segons el document autentic que es en l’arxiu del Cabildo de dita iglesia, fòren ubèrtas y eczaminades secretament les caxes dels Cóssos Sants pera posari aquelles, celebrantse per dit motiu solemníssimes festes.
També cònsta que en l’any 1687 se feu als 18 d’octubre, un eczámen privat de les reliquies dels Còssos Sants en presència del Degá y canònges de la Seu, els Consellers y els ádministradors de la Confraría, presidint l’acte l’Iltre. canònge Andreu Sevall, Vicari general, per mòrt del Iltre. Paborde Nicolau Barrera.
No tenim noticia de haverse celebrat altre eczámen y esposició de les santes reliquies fins l’any 1777, axó es noranta anys despres de la darrerament escrita.
Manrèsa se vestí de gala, en aquèsta fetxa, pera honrar y obsequiar á sos gloriosos Sants Tutelars: l’iglesia de la Sèu esplendidament illuminada y adornada cóm may se hagues vist, diuen les croniques d’aquèlla époque, semblave un cèl en petit; les ceremònies del eczámen y esposició de les Santes Reliquies se celebraren ab molta majestat y pausa per l’Iltre. Cabildo d’aquèlla Sèu; la música fou estraordinaria y els carrers y plasses de la ciutat eran empaliats y adornats ab rics domasos y profusió de rames y flòrs; vejentse entre mitj d’aquestes uns lletreros alusius á la festa y dedicats á enaltir les glories dels Sants Patrons martirs de Jesucrist.
En virtut dels trastorns polítics que inquietaven la Nació, precursos de la guèrra de l’Independéncia que tant afligí á nòstre ciutat, no’s pogué fer l’esposició dels Còssos Sants fins l’any 1815 en que obtinguda la vènia del Ilm. Sr. Bisbe de la diócessis, á petició d’abdos Cabildos, municipal y eclesiastic d’aquesta ciutat, s’esposaren les Santes Reliquies á la vista pública y veneració dels fiels en els tres dies de la festa major.
En 1845, que cumplien els trènta anys d’aquella esposició, en virtut de les circunstancies polítiques y la crisis industrial que esperimentave la ciutat de Manrèsa no ‘s feu la festa de costum.
Tingué llòc aquèsta, en els dies de la festa major de 1846. Disposada en l’iglesia de la Sèu una lluminaria de mès de sis mil ciris, adornades les naus y el presbitèri ab domasos de sèda carmesí, posat en l’altar major un dosser, també de domas, ab sarrell, galons y bòrles d’or, ab una corona reyal y ‘l signe de la Fé per cabessera, s’esposaren les santes Reliquies colocades en dugues urnes de cristall sobre un catafálc cubert de domas carmesí, ab motllures y galons daurats. Els carrers de la ciutat s’enramaren y adornaren; en les placétes de Sant Miquèl y Hospital s’hi axecaren unes piràmides de cinquanta palms d’alt, ab una figura alegórica al cim.
Per ultim, en l’any 1876 se repetiren les solèmnes festes dels trenta anys. Alguns dels que vivim, ens recordèm molt be havèr vist en l’iglesia de la Sèu les sagrades Reliquies de nòstres Sants Patrons dintre una urna de cristall y portades en la processó del primer dia de la festa major, que va esser molt lluida. Encara moltes families conservan les ampollètes de vidre lacrades que ‘s repartiren als fiels, les quals contenien el cotó flux que cubrie, de molt antic, dites venerandes Reliquies.
Acte del estat en que ‘s trobaven les reliquies dels Cossos Sants, en 1876
“En la iglesia de Santa Maria de la Seo de la presente ciudad de Manresa á veinte y seis Agosto de mil ochocientos setenta y seis. Siendo las once de la mañana y hallándose presentes á este acto el M.I. Sr. Alcalde D. Manuel Oms y de Prat, el Síndico D. Francisco Miralles y Verdaguer y el Secretario del Ayuntamiento D. German Raboso y Otzet y por parte de la Comunidad el Rdo. Dr. D. Antonio Montaner y Llucia, Arcipreste, Rdo D. Ignacio Borros y Puig, Rdo. D. Francisco Masnou y Serramalera, protectores, Rdo. D. Fructuoso Corrons y Ribera, Secretario, D. Luis Gonzaga Soler y Mollet, abogado individuo de la Obra y D. Francisco Torra y Valles y D. José Torrella y Angla, Administradores de los Cuerpos Santos, se ha procedido á la apertura de las arcas que contienen las reliquias de los Cuerpos Santos Martires de esta ciudad, las cuales se han hallado antes de su abertura perfectamente lacradas y precintadas las tapaderas con los respectivos sellos del Ayuntamiento y Cabildo y en la primera de ellas ó sea la que se halla pintada con la imagen de San Mauricio se han hallado todos los huesos de San Mauricio envueltos en una bolsa grande de lienzo blanco dentro de la cual en dos bolsitas de gasa blanca se hallan los huesos de la cabeza ó cráneo y en otra bolsa pequeña de lienzo blanco que estaba atada con tafetan encarnado, habia envueltos los fragmentos de los huesos de dicho Santo y las demas reliquias menores del mismo. Encima dicha bolsa se hallaba la túnica que se cree ser del propio Santo, cuyas reliquias se hallaban dentro de una urna de cristales con un rótulo dentro de ella que dice “San Maurici”y en la parte enfrente una imagen del mismo santo.
Al lado de la arca de cristales de San Mauricio habia dos bolsas de raso blanco con tafetanes del mismo color y en cada una de ellas habia los huesos de un Santo Inocente envueltos en algodon y cubiertos con un lienzo blanco rotulado que dice “un Sant Inocent” y en uno de ellos hay ademas el año 1815 y sobre dichas bolsas de raso blanco estaba cosido un nuevo rótulo en cada una que decia “un Sant Inocent”.
Sobre dichas bolsas estaban colocados dos huesos grandes de un Sto. Martir envueltos con un tafettan verde ceñido con cinta encarnada con un letrero que decia “dos osos de un Sant Martir”. En la parte de la misma arca de madera donde se halla pintada la Imagen del Santo Cristo habia colocadas dentro otra urna de cristales varias Reliquias cosidas en unos pedazos de carton cubierto con tafetan carmesí con los correspondientes rótulos en cada una en la forma siguiente: En un carton, tres pedazos del Monte Calvario; En otro, piedra de la Cueva donde dormia Santa Magdalena; un hueso de San Mateo Apostol; piedras de la columna donde Jesucristo fué azotado, un pedazo de costilla de San Abdón y un hueso de Santa Angela; En otro carton, una costilla de Santa Cecilia, parte de la Cruz en que San Pedro fué clavado; un hueso de San Juan Rey de Castilla y Portugal y reliquias de Santa Lutgardis; En otro carton un hueso de San Narciso y otras reliquias; fragmentos del lugar donde Nuestro Señor hizo la cuarentena; un hueso de Santa Margarita Virgen; otro de San Abundio Martir; reliquias de Santa Lusilda y un dedo de San Sebastian Martir; En otro, un hueso de San Felix, reliquias de San Ponciano y un hueso de San Genuario Martir; En otro, un hueso de San Odon, Obispo; parte del vestido de San Francisco de Asis fundador y piedra del Monte Sinay donde Dios dió la ley á Moyses; En otro, piedra del sepulcro de Nuestra Señora; parte de una costilla de San Gregorio, Papa; parte de otra costilla de Santa Petronila, Virgen hija de San Pedro y madera de la Cuna de Jesucristo; En otro, piedra del lugar de Nazaret; parte de una costilla de Santa Maria Egipciana; reliquias de San Basilio, reliquias de San Victor martir; piedra del monte Calvario y una porción de madera de la Cruz de Jesucristo; En otro, Reliquias de San Roman; un hueso de Imperio martir y otro de Santa Escolastica Virgen; En otro carton, parte de la corona de espinas de Jesucristo; piedra del lugar donde nació Santa Catalina; piedra del sepulcro de Santa Catalina Virgen y un hueso de San Mateo Apostol; En otro, un hueso de San Bartolomé Apostol; Piedra del lugar donde se encontró la Santa Cruz y huesos de las once mil Virgenes; En otro, piedra de la columna donde Jesucristo fué azotado; parte de la túnica de Nuestro Señor, parte de la Cruz del Buen Ladron y un hueso de San Eudaldo; En otro; fragmento del lugar donde nació Nuestro Señor en Belen, reliquias de varios Santos; parte de una costilla de San Tiburcio Martir y reliquias de San Valentin; En otro una muela de San Lorenzo; piedra de la montaña donde Jesucristo ayunó cuarenta dias y piedra y cruces dels sepulcro de San Geronimo doctor; En otro un hueso de Santa Eugenia; un pedacito de piel de San Bartolomé Apostol; y piedra del lugar donde fue puesto Jesucristo al bajarlo de la Cruz. Y en otro carton reliquias de San Bolucian, un hueso de S. Onofre, un hueso de S. Nicostrato y piedra del sepulcro de Jesucristo; Encima de estos cartones dentro de la misma urna de cristales se han puesto envueltos en un pedazo de tafetan carmesí los pedacitos de la peña donde Dios dió la ley á Moyses que con el visorio anterior constavan envueltas en un papel suelto atado con cinta encarnada y encima del tafetan se ha puesto un rótulo que dice “De la roca ahont N. S. doná la lley á Moyses” y a un lado de la misma urna una bolsa de gasa blanca con tafetan color de perla que contiene algunas pelotillas del incienso y mirra que ofrecieron los Santos Reyes al Señor y dentro de dicha urna un rótulo que dice “Reliquies de varios sants” Encima de dicha urna de cristales estaba colocada una bolsa de raso carmesí rodeado de fleco dorado con unas trencillas de seda del mismo color y borlas tambien doradas dentro la cual estaban puestros tres papeles sueltos atados con tafetan encarnado en uno de los cuales titulado “Fragments de varios Sants” estaban colocados todos los fragmentos polvo y demás restos que componia el papel suelto rotulado “Reliquies menors de varios sants” En los otros dos papeles habia las reliquias de varios Santos uno de los cuales estaba rotulado “Reliquias de varios Sants individualment rotulat” y el otro “Reliquias menors de varios Sants” cuyos tres papeles estaban en dicha bolsa de carmesí y encima de esta un rótulo que decia “Reliquias de varios Sants”. Al lado de esta bolsa habia otra bolsa ó almohadilla de tafetan carmesí dentro la cual habia una piedra del Santo Sepulcro de N. S. y encima un rótulo que lo indica. En la otra urna que se halla pintada en la parte esterior con la Imagen de Cristo Crucificado se ha hallado una urna de cristales dentro de la cual hay un rótulo que dice “Sta. Ines” y la imagen de dicha Santa y contenia un ramo al parecer de coral y una bolsa grande cosida con tafetan encarnado, la cual abierta que ha sido contenia los huesos mayores de Santa Ines y otras dos bolsas pequeñas, en una de las cuales habia los huesos menores ó fragmentos de dicha Santa y en la otra habia algunos pedazos del cráneo, tres muelas y dos dientes de la misma Santa. Al lado de dicha urna de Santa Ines se ha hallado otra urna de cristales con un rótulo que dice S. Bonifacio y dentro de ella habia dos bolsas, una de grande de lienzo blanco en que se hallaban envueltos los huesos mayores de S. Bonifacio y otra bolsa de raso carmesí con la inscripción que dice “S. Bonifaci” bordada en seda dentro de la cual se hallaron las reliquias menores, fragmentos y polvo de los propios huesos de S. Bonifacio. Tambien al lado de la urna anterior habia otra urna de cristales con el rótulo “S Hubert” la que abierta contenia una bolsa de raso blanco con borlas de seda, una inscripción adornada con palmas que dice “S. Hubert” dentro la cual estaban colocadas las reliquias menores fragmentos y polvo de los huesos de dicho Santo, luego se halló otra bolsa grande de lienzo en la que estaban colocados los huesos mayores de San Huberto y encima de dicha bolsa estaba atacado con algodon el cráneo de dicho Santo y á su lado otra bolsa ó pedazo de tafetan carmesí conteniendo algunos pedacitos del propio cráneo. Encima de dichas tres urnas de cristal estaba colocado entre algodon un jarro de cristal con su tapadera de lo mismo sujeta por medio de dos cintas encarnadas y sellada con lacre dentro del cual habia una bolsa de raso verde atada con cinta encarnada que contenia algunos pedacitos de hueso quemado y ceniza de S. Frctuoso y en el cuello de dicho jarro por la parte exterior estaba puesto un rótulo que dice “St. Fructuos”. Y no habiendo otras reliquias ni objetos a consignar los precitados M. I. Señor Alcalde de esta ciudad y Rdo. Dr. D. Antonio Montaner como respective autoridades civil y Eclesiástica de la presente ciudad requirieron á nosotros D. Armengol Jordana y D. Francisco Suaña por ausencia este de D. Francisco Calaff como Notarios del Colegio del territorio de la Audiencia de Barcelona con residencia en la presente ciudad y á la vez tambien como Notarios el primero del referido M. I. Ayuntamiento y el D. Francisco Calaff de la Curia Eclesiàstica de esta ciudad levantásemos la presente acta como así lo verificamos simul autorizantes á la que han sido presentes por testigos Francisco Marot, dependiente y Antonio Matarrodona y Llucia, tambien dependiente ambos vecinos de esta ciudad á quienes y Señores requirentes de cuyo conocimiento respective cargo y vecindad doy fe, he leido esta acta por haberlo asi elegido despues de enterados del derecho que les asiste para leérsela cada uno de por sí. Y los señores requirentes lo firman junto con dichos testigos de todo lo que doy fe. - Manuel Oms – Antonio Montaner, Pbro. – Francisco Marot, testigo. – Antonio Matarrodona, testigo. = Signo de Armengol Jordana. – Signo de Francisco Suaña y Castellet.”
¡CIUTADANS! – Honrant la memòria de nòstres Sants Patrons, honrèm á Manrèsa y ens honrèm á nosaltres mateixos; digan el que vulguen els sectaris enemics de nòstres creències.
Manresa se ha fet gran y ha prosperat al escalf de la devoció que ha tingut sempre als Sants Martirs sos protectors; de quina intercessió ha rebut infinites gracies espirituals y temporals. Donèm una mirada al que era Manrèsa en el sigle XIV, avans de posseir aquest inapreciable tresor dels Còssos Sants y recorrent els sigles fins avuy, veurem que la nóstra ciutat ha sofert un cambi progressiu en tots els rams y principalment en els de l’industria, de la agricultura y del Comers.
Cada trenta anys, els manresans han dedicat ab fé y entussiasme estraordinaries y solemníssimes festas á la memoria dels ilustres é insignes martirs St. Maurici, St. Fructuos y Sta. Agnés, sos protectors. No volguèm desdir d’aquella fé y d’aquell entusiasme que niuave en el còr, de nòstres conciutedans: preparèmnos tots pera celebrar el joyòs acontexement de l’esposició sagrada de les Reliquies de nòstres Sants tutelars y honrèm sa memoria.
Hi hem d’assistir tots á les festes religioses que ‘s celebrarán en nòstra majestuosa Basílica els dies de la prócsima festa major; anèmi á invocar la protecció dels Sants Martirs; demanémlosi que perduri entre nosaltres l’estat d’acrexentament y progrés moral y material que tanta falta fá en altres poblacions; adornèm nóstres carrers; empalièm les fatxades de nòstres cases y donèm al mòn una prova mès de que mentre Manrèsa ha conservat la fé y les tradicions patrias, se ha fet gran y han prosperat en ella les arts, les ciencies y tot el que forma la cúltura dels pòbles.

Nota final
Ya en tiempos de Alfonso II el Casto (760-842), en Oviedo disponían de dos importantes piezas. Son El Arca Santa de las Reliquias y la Cruz de la Victoria. Existen diferentes leyendas sobre el origen (Jerusalén), el contenido (una botella con leche de la Virgen, tierra utilizada por Dios para crear a Adán, etc.) y la llegada de esta Arca a Asturias que ahora no viene al caso. En cuanto al segundo objeto, la cruz, dicen que la llevaba Don Pelayo durante la reconquista de Covadonga.De reliquias hay de muy estrafalarias, por ejemplo, Malcom Barber nos dice que los templarios hicieron una cruz a partir de una bañera (de madera) de Jesús, Malvert nos dice que se ha conservado un trozo de ventana por donde entró el arcangel Gabriel para la Anunciación de la Virgen; "maná" que cayó del cielo en la huida de 'Egipto, un dedo del Espíritu Santo, etc.
La Lipsanología es la rama de la arqueología sagrada que estudia las reliquias de los santos para determinar si son auténticas o falsas. El tema era muy importante y no hace falta decir que la picaresca jugó un buen papel. Han hecho pasar por reliquias de santos al primer puñado de huesos de algún perro muerto y abandonado o sacos llenos de huesos sacados de cualquier cementerio sin el menor escrúpulo. Y más de una vez con la aquiescencia de algún obispo, si con la compra de un puñado de huesos atribuidos a algún santo "milagrero" podía aumentar los ingresos para embellecer su catedral. Se considera que no llega al 10% las reliquias auténticas de santos que han llegado a nuestros días. Hay que tener en cuenta que a partir del siglo VIII no se puede consagrar ninguna iglesia que no disponga de reliquias de santos y por aquellos tiempos se construyeron miles de iglesias.
Si se juntaran todos los fragmentos de "cruz verdadera" decía Calvino (Juan Calvino - siglo XVI - junto con Martin Lutero fueron los principales promotores de la llamada "Reforma Cristiana o Protestante") que se podría llenar todo un barco; él mismo decía que no había ninguna vaca que a lo largo de su vida pudiera llegar a dar tanta leche como para llenar todos los frascos que tienen en las iglesias y que veneran como "leche de la madre de Dios". Una de las fuentes de ingresos de los Templarios fue precisamente la venta de esta "leche de la Virgen", en definitiva lo que venían era frascos de Galactita (arcilla que se disuelve en el agua y le da la apariencia de leche) pasada por el mortero y remojada.

De todas formas dice san Alfonso de Ligorio (siglo XVII - Opera Dogmática) sobre la veneración que se da a alguna reliquia que no sea verdadera: "la intención es honrar al Santo a quien se supone que pertenece, pues al venerar las Reliquias siempre lo hacemos con la tácita condición de que son verdaderas".

Última actualización: Noviembre 2016