Maqueta de santa María de Viladelleva

Santa María de Viladelleva
Es una pequeña iglesia románica situada en el término municipal de Callús (Barcelona). A diferencia de los demás edificios que he presentado en maqueta, este es el primero que nos ha llegado entero y operativo, es decir que cualquier persona puede ir a verlo. La noticia más antigua es del año 1025, pero no tiene nada que ver con este edificio que se considera que puede ser obra del siglo XIII.
Lo he escogido porque tiene unas características que lo hacen interesante. La iglesia fue profanada durante la guerra civil española y se restaura de nuevo en la década de los 60; después, los Amigos del Románico del Bages, hicieron una exploración en el ábside, pues la forma rectangular que tiene y la semejanza con otros ábsides del mismo estilo que hay por aquellos lugares tales como: Sant Pere del Puig (Suria) o Sant Vicenç de Ladernet (Balsareny) hacían creer que podría tratarse también de un edificio prerrománico. El resultado aportado indicaba más bien lo contrario, parece ser que de inicio ya era una iglesia románica y que tenía una clásica ábside semicircular con bóveda de ¼ de esfera, por algún motivo, derrumbamiento o iniciativa del rector, cambiaron el ábside por la forma rectangular que nos ha llegado, posiblemente los sacerdotes se sentían más cómodos oficiando en una ábside grande. Pero hay que recordar que las dos ábsides de referencia están fuertemente inclinadas hacia un lado, ya que pretendían recordar la cabeza inclinada a un lado de Jesús muerto en la cruz, cuando ésta está perfectamente en línea con la nave. De todas formas no se descarta un origen prerrománico, aunque no se conocen referencias históricas o arquitectónicas que lo avalen.
Otro punto de interés es la torre campanario, normalmente estos edificios pequeños suelen tener una espadaña, pero este tiene una sólida torre sobre la fachada principal que se apoya en la bóveda. Inicialmente consideraba que ésta no cubría toda la nave, que había un espacio abierto bajo la torre campanario y que habrían reforzado aquel lugar con algún tipo de arco, que todo ello les habría servido para el mantenimiento de la bóveda o para subir las campanas. Nada de eso, no hay arco de refuerzo y la bóveda cubre toda la nave. No es de extrañar que con este peso extra sobre la bóveda, hayan tenido que atar la nave con unos tirantes de hierro atornillados en el exterior para mantener la nave en pie.
(El edificio se puede comparar con el santuario de Massarrúbies en Terrassola, Lladurs, Solsones)




Finalmente tenemos el atrio. Para acceder a la iglesia hay que bajar unos escalones, el edificio es más bajo que la cota de la calle. Hay una bancada en todo el perímetro, salvo en el lado de la fachada y todo está cubierto con una armadura de madera a dos aguas. El atrio, nártex o pórtico tenían una función religiosa pero también tenía otra de civil o comunal. Al finalizar los oficios, se podía reunir la parroquia, (la gente que vivía por aquellos lugares) para tratar temas de interés general por orden de la autoridad competente.
Debido a que el edificio nos ha llegado tal como habría sido en el momento de mayor plenitud, el trabajo consiste en determinar cómo era antes y porque ahora es así.
Nos podríamos encontrar ante una pequeña iglesia prerrománica rural construida en una época en que se construían miles. Posiblemente ni siquiera llegó a ser nunca parroquia, pero lo cierto, es que no se ha encontrado documentación ni restos arquitectónicos, que demuestre que en aquel lugar hubiera nunca una iglesia prerrománica.
Las maquetas que reflejan la etapa prerrománica que se han presentado hasta ahora, tienen en común que nos han llegado en ruinas y se ha pretendido ver como eran en el momento de mayor plenitud; pero todas habían evolucionado de la cubierta de madera a la bóveda de piedra y han acabado derrumbadas. La maqueta que se presenta ahora, ya nace románica y con bóveda de piedra, aún así se derrumba. 
¿Que tenía en común con las prerrománicas para que termine igual?

Primera etapa:

En origen tendríamos una pequeña iglesia de muros suficientes para aguantar una bóveda de piedra y una ábside semicircular cubierta con bóveda de piedra y de ¼ de esfera. Una puerta con arco de medio punto hecha con dovelas, centrada en la fachada de poniente y posiblemente una espadaña, pero no el atrio.

Nos ha llegado (vista por el interior) una segunda puerta que no se manifiesta en el exterior y que está fuera de lugar; es una puerta situada en el lado Norte y junto al santuario, sólo tendría sentido si sirviera para acceder al cementerio.
Una de las principales características de las iglesias prerrománicas con cubierta de madera, es que la puerta se ubicaba en el lado Sur, lo encontramos en los grandes ejemplar como San Vicenç d’Obiols y en los pequeños modelos que hemos descrito en anteriores entregas. No era ningún problema. Una cubierta de madera, no pesa mucho y el hecho de perforar el muro con una puerta no creaba problemas. Pero, ¿Qué pasa cuando encima de una puerta situamos una pesada bóveda de piedra románica? Sencillamente que cae todo.
Las bóvedas góticas descargan su peso por las aristas, bajo la bóveda puede haber un gran ventanal o una puerta inmensa y no pasa nada. Las bóvedas románicas por decirlo gráficamente, cada centímetro de muro aguanta su centímetro de bóveda; por eso si debajo no hay muro, la bóveda cae.
 
Los planos superiores nos muestran un ejemplo de bóveda románica y de bóveda gótica. En la románica podemos observar que:
  • el peso de la bóveda se distribuye de manera lineal encima del muro
  • el peso tiende a abrir los muros hacia fuera y
  • finalmente la bóveda se aplana.
En cambio la bóveda gótica no tiene ninguno de estos problemas. Bueno, las columnas se pueden arquear si no están suficientemente cargadas de peso por la parte superior, pero esto es otra historia.




























Puerta y detalle de las baldosas del atrio, las marcas las hacían con los dedos cuando el barro aún era tierno.
Las puertas en edificios románicos las situaban normalmente en la fachada de poniente. Dependiendo del presupuesto podían ser más o menos ricas como: Agramunt, Sant Pau del Camp o Ripoll. No quiere decir, que un edificio alto como Santa Maria de l’Estany o Cardona puedan tener puertas laterales, pero en estos casos hay una gran distancia entre la bóveda y la puerta, no sólo un par de hiladas de sillares como tenía Viladelleva y posiblemente todas las demás prerrománicas que colapsaron.

Segunda etapa:

En un momento no lo suficientemente bien determinado por la historia, la puerta que daba acceso al cementerio y el tramo de muro adyacente, no pueden aguantar el peso de la bóveda y se derrumba todo. 
Rehacen el edificio y consideran que la puerta es prescindible y la convierten en una hornacina que les sirve para instalar una pequeña capilla. Sustituyen el ábside semicircular por uno de rectangular, ennoblecen el santuario con una escalinata, substituyen la espadaña por la torre que nos ha llegado y construyen el atrio.

  La fachada Norte (foto izquierda) nos muestra la reconstrucción del muro a partir del colapso, si comparamos el extremo derecho de la fotografía con el lado Sur (foto derecha) apreciaremos como el único adorno que tenía el edificio (una fila de sillares cuadrados en medio de unos sillares alargados) se ha perdido.
El gran ventanal del ábside denota una época constructiva que nos demuestra que los constructores ya habían visto ventanales góticos, no es precisamente románico.

La maqueta nos permite ver varias vistas tanto del interior como del exterior, podemos observar el muro Sur (ábside a la derecha) y compararlo con el muro Norte (ábside a la izquierda) para entender el alcance del colapso del muro y la hornacina junto al ábside (antiguo paso al cementerio). Podemos ver la bóveda principal cubierta de tierra para facilitar el aislamiento térmico y protegerla de la humedad o la construcción del atrio con las escaleras de acceso.