El pilar en el Pilar de La Seo de Manresa

Nota previa: Este trabajo ha sido homologado como lectura recomendada por el Departamento de Educación de los Estados Unidos para sus Universidades por la trascendencia del descubrimiento que presenta. Desgraciadamente y como suele pasar, en casa, no han sabido darle el tratamiento que merece, ni Amics de la Seu de Manresa ni el mismo Colegio de Arquitectos han apostado por su divulgación porque han sido incapaces de entenderlo. Es imposible llegar a las conclusiones que se presentan sólo con formación arquitectónica universitaria, lo demuestra el hecho de que en casi 700 años, ningún arquitecto ha sido capaz de descubrirlo.

Antecedentes
Si no se indica la fuente, todas las fotos y planos son de Jaume Espinalt

El autor de este trabajo hace muchos años que se mueve por la Seu de Manresa. Todo empezó cuando el Sr. Jordi Bonet (actual director de la obra de la Sagrada Familia) se hizo cargo de la Dirección General del Patrimonio de la Generalitat de Catalunya. Los primeros planos que dibujé fueron precisamente por encargo del Sr. Bonet. A partir de ese momento he ido participando en todas las obras de restauración y trabajos arqueológicos que se han hecho, hasta llegar a formar parte del equipo técnico que se encargó de redactar el Plan Director de la Seu de Manresa.
Hace más de cuatro años que estoy trabajando en un proyecto de amplio alcance (se puede consultar en el blog) para entender y explicar cómo se podía construir un edificio religioso gótico basándose solamente en la geometría y utilizando como modelo la Seu de Manresa, aunque en el trabajo tienen cabida todas las iglesias y catedrales góticas catalanas. Fue gracias a una tecnología más cercana al siglo XIV que al siglo XXI, recreando incluso las unidades métricas de la época que se encontraron respuestas a interrogantes, pero sólo para interpretar el trabajo que ahora presento, me llevó más de medio año de estudio.
El trabajo original de donde ha salido este estudio contiene más de 100 planos, unas 200 fotografías y unas 400 hojas impresas. Para llegar a entender la metrología utilizada por los constructores, se han estudiado conjuntos arquitectónicos tan diversos como la fortaleza protoibérica de Els Vilars de Arbeca o la iglesia paleocristiana del Bovalar, góticas tan alejadas como la desmoronada de Santa M. de Farfanya, se han establecido relaciones entre la Basílica de Castelló d'Empúries y Santa. M. del Mar o entre el Pi de Barcelona y Santa. M. de Montblanc y por supuesto, entre Keops y Chartres y cualquiera de estas iglesias.
El malentendido que pretendemos deshacer viene de un trabajo del archivero manresano Sr. Sarret y Arbos, del primer cuarto del siglo pasado, con muy buena voluntad quiso explicarnos su propia interpretación - un poco romántica - de la iglesia románica de Manresa. Todos los que hemos escrito, dibujado o explicado la Seu de Manresa desde entonces, lo hemos hecho creyendo lo que él imaginó. En beneficio del Sr. Sarret, hay que decir que en el tiempo que él vivió y escribió, la Catedral estaba toda repintada y los sillares tenían más o menos las aristas también repintadas, esto era debido a que el edificio ha estado sometido a tantas guerras e incendios a lo largo de los tiempos, que deberían encontrar más barato blanquear los sillares que cepillar el edificio, no es hasta mitad del siglo pasado cuando lo cepillaron y dejaron tal y como ahora lo podemos ver.
De los libros escritos por arquitectos o historiadores del siglo XIX que he podido consultar, en ningún momento se hace una recreación de la iglesia románica, como mucho se comenta el claustro y la portada; tampoco los planos que dibujaron hacen la más mínima referencia a la posición del templo románico en relación con el actual edificio gótico y por supuesto en todos se muestra una absoluta simetría de la planta gótica. La argucia que esconde el pilar en la capilla del Pilar de la Seu, tema de este trabajo, es difícil de ver, una prueba de ello es que ha estado cerca de setecientos años allí y nadie se ha parado a mirar con detalle y poner en valor una estrategia de arquitectura medieval, además, desde que los sillares fueron cepillados, hemos podido darnos cuenta de que la bóveda ya era ligeramente apuntada y que el edificio tenía arcos torales, lo que Sarret nunca pudo llegar a saber.

Los dilemas de Berenguer
Se cree que el arquitecto Berenguer de Montagut (autor también de Sta. Maria del Mar en Barcelona) pudo ver terminada toda la girola y las dos puertas laterales del nuevo templo gótico que estaba construyendo. Después levantarían un muro que tendría que cerrar el trozo de iglesia de nueva construcción.

Hay ejemplos de iglesias en diferentes puntos de la geografía donde se puede ver este gran muro que cierra una etapa y que debería servir para preparar la siguiente y que nunca se han acabado ni se acabarán, como la iglesia que debía servir de modelo tanto en Barcelona como en Girona: Narbona. En Manresa después de la primera etapa que cubría el ábside y las puertas laterales, vendría la segunda de la mano de Arnau de Vellers y finalmente Martín de Ivars hizo la tercera y definitiva etapa con el gran rosetón de la fachada de poniente. Luego construirían la maciza torre del campanario.
Es evidente que Berenguer tenía muy claro el proyecto constructivo que quería hacer, lo podía imaginar terminado, sabía que no podría verlo físicamente, tampoco era importante, él habría podido recoger la antorcha de algún antecesor y sus sucesores tomarían su antorcha para continuar el trabajo empezado. Es ley de vida. Lo único importante era dejar suficientes pistas para facilitar el trabajo a sus continuadores. No bastaba con el bagaje formativo o iniciático que pudieran tener, eso sólo les facilitaría el diálogo, quedaba el relevo, el día a día.
En un ejercicio de humildad que le honra, hizo algo más que dejarles pistas, se lo dejó todo perfectamente organizado. Si Berenguer no hubiera sido un hombre con una mente preclara, de una inteligencia natural que le capacitaba para hacer sencillas las grandes cosas, que se complicó la vida para que los demás lo tuvieran fácil, difícilmente se hubiera podido pasar de ese primer tramo si los gobernantes manresanos, no hubieran permitido a los continuadores de Berenguer, derribar toda la iglesia románica.

De todas las soluciones posibles, es evidente que seleccionó la más inteligente. Se puede interpretar que había una fuerte presión por parte del gobierno de Manresa y además que la economía era muy escasa. También se puede pensar que fuera él mismo quien se anticipara y les dijera que no se preocuparan por la nave románica que él lo encajaría todo y bien. Berenguer era el responsable de todo lo que se necesitaba para construir una iglesia, pero no era quien decidía dónde iría exactamente el presbiterio, en definitiva "El Axis Mundi", (foto lateral) esto dependía de un sacerdote especializado y sólo de este detalle tan insignificante para nosotros pero aterrador para ellos, viene todo el problema. Este punto o centro se según René Guénon: "... ante todo, el origen, el punto de partida de todas las cosas, es el punto principal, sin forma ni dimensiones, por lo tanto invisible y en consecuencia, la única imagen que puede darse de la Unidad Primordial. de él, por suirradiación, son producidas todas las cosas ... "
Sería bueno hacer un pequeño paréntesis para entender la magnitud de este contratiempo, ya que de aqui viene todo el problema. Previo a la reinstalación del templete de la Cripta, se rehizo el pavimento y en aquellas obras se descubrió un pozo bajo la vertical de la clave de bóveda principal de la nave, aquel pozo que la canonjía no dejó explorar, solo fué medido, tenía unos 23 m. de fondo que junto con la altura de la cripta y de la nave principal, creaban un "axis mundi" de cerca de 60 m. de alto. como lo tienen las grandes catedrales europeas como Chartres. El pozo tiene un origen descaradamente pagano y se atribuye a los sacerdotes druidas celtas; aportaba a los edificios unas energías telúricas que se relacionaban con la savia de la tierra, las llamadas "Wouivres". La iglesia cristiana sigue utilizando los pozos pero los dota de una carga simbólica-teológica muy diferente.
El dibujo siguiente que tiene lugar en el centro presbiteral de la Seu de Manresa, pero que podría ser cualquier catedral gótica bien construida utilizando convenciones arquitectónicas medievales, nos muestra de una forma muy explicita la verdadera función de la cruz y sus cuatro dimensiones Universales :

  • El eje superior nos habla de la subida hacia el Cielo, la clave de bóveda del templo, el Zenit. 
  • El eje inferior nos habla de la penetración a la Madre Tierra; el pozo telúrico de la Cripta; el inframundo, el Nadir. 
  • El conjunto eje superior - inferior o bien poste vertical (axis mundi), es el camino que nos propone la iglesia: ir de la Tierra al Cielo a través de Cristo. 
  • El eje horizontal Cardus, nos habla de la anchura del mensaje de Cristo que llena todo el presbiterio ya través de los celebrantes del esparcen hacia todas las direcciones hasta ocupar toda la bóveda celestial. 
  • Finalmente tenemos el eje Decumanus. Que nos lleva de poniente a levante: de la muerte a la vida. En total seis direcciones. 
  • Todo ello tiene lugar en el centro del altar, nuestro Gólgota particular que nos delimita un nuevo punto, el séptimo. En definitiva, el punto indica la posición del presbiterio, donde Berenguer no podía decidir. 
 

Hay quien ve con todo esto nada menos que la creación del mundo en 7 días, al menos comparese con la tabla de Pere Serra del retablo del Espíritu Santo de Manresa.
Berenguer tenía la planta del ábside perfectamente calculada en su proyecto inicial. Estaba adaptada según los módulos de cálculo en un espacio proporcional al templo de Salomón. El coro en el centro y una nave a cada lado. Una sección simétrica, unos contrafuertes sólidos y un doble juego de arbotantes le aseguraban la estabilidad del edificio. Quería construir la bóveda más ancha de todo el mundo cristiano y no podía permitirse salir del guión en ningún momento. Inicialmente hacer una iglesia más o menos pequeña o más o menos baja, importaba poco, pero en época de Berenguer muchas cosas ya se habían corrompido y en cierto modo ya había empezado la competitividad moderna.
Pero tras el ábside venía la iglesia románica con sus medidas especiales. Definitivamente no le quedaba otra opción que replantear todo el ábside, buscar una solución atrevida que pasase desapercibida durante siete siglos y lograr el encaje. En caso contrario, tenía que empezar de nuevo pero no se podía olvidar de Salomón, de la vara de Aarón, de las Canes Destres, los codos, del pentáculo estrellado, de la estrella de David, de Vitruvio, de teorías egipcias, griegas o romanas, del pozo bajo el presbiterio, de las energías telúricas, de las diversas orientaciones de la nave, del punto de oro, del número de plata, de la divina proporción, de la disimetría pitagórica y de tantas cosas que se escapan a nuestros actuales conocimientos.
La anchura de la nave románica equivalía a la mitad de la anchura del templo de Salomón, si unos muros muy firmes podían aguantar la pesada bóveda, mucho más aguantarían un cierre gótico. Pero la anchura de la nave lateral gótica proyectada, era menos profunda que la románica. La diferencia de anchura entre ambas naves laterales era de un metro y medio largo.
Proyectar todo el edificio a partir de la anchura de la nave románica y hacer las dos naves iguales, significaba un edificio unos cuatro metros más ancho de lo previsto con un desajuste de todo el proyecto con el riesgo que comportaría. Hay que tener presente que la cima de Puig Cardener, lugar donde está ubicada la Seu tampoco es muy grande. También podía reducir el diámetro de la bóveda para no salirse de anchura y mantener las proporciones salomónicas, pero construir una bóveda de 14 m. no le haría ninguna gracia, cualquier arquitecto la podía hacer.
Teorías pitagóricas ya nos hablan de la disimetría a él no le venía de nuevo, definitivamente haría un edificio asimétrico en cuanto a la sección y disimétrico en cuanto a la planta. Respetando el diámetro absidal mantendría al 100% la capacidad de respuesta de los contrafuertes.
En la foto siguiente se puede apreciar la disimetría de la Sede, en primer término una intervención que pretendía - por desconocimiento del funcionamiento de la arquitectura medieval - unir el ábside con los pies de la nave con un muro perimetral bien recto.

El porque del pilar.
 Berenguer pudo ser fiel a su proyecto inicial, todo el lado de mediodía (lado sur) desde la girola hasta la pared de cierre de poniente se ajusta básicamente con sus directrices (salvo el ultimo tramo, pero su estudio no tiene cabida en este trabajo), pero en el lado norte, unió la girola a la nave románica con un muro sesgado que va desde la capilla del Santo Cristo hasta la capilla del Pilar, es decir de la capilla que hay a la izquierda de la puerta habitual de entrada, hasta la capilla que hay a la derecha de esta puerta, en total tres capillas. (ver plano 17) En esta última capilla está lo que todo el mundo dice un "pilar", está adosado al contrafuerte y tiene un canto achaflanado y unos acabados tanto inferior como superior, idénticos a los que tienen todos los contrafuertes (martillos con mango en forma de serpiente), por la parte superior este falso pilar se convierte en un arco (arco formero) que da la vuelta a toda la capilla y se entrega completamente difuminado al siguiente contrafuerte. La misión de esta estructura arquitectónica (arco y "pilar") es la siguiente:

  • De entrada el "pilar" sólo es la terminación del muro sesgado y actúa como soporte de un arco.
  • Nos permite dejar reposar las enjutas (espacios perpendiculares a la nave, están situados a cada lado de la bóveda donde se enmarcan los ventanales) de la bóveda de la capilla y por otro lado,
  • Nos permite entregar el muro sesgado que viene de la capilla del Santo Cristo sobre el muro románico con una gran elegancia y transparencia.
Podemos preguntarnos: ¿Porque no diluyó el soporte del arco en el contrafuerte e hizo aparecer el arco formero directamente sobre una ménsula en un lado del contrafuerte? Entiendo que en aquella época debían intuir muy ligeramente como trabajaban las fuerzas y Berenguer, encontró más seguro que cada elemento que intervenía (soporte y contrafuerte) tuvieran cuidado de sus propias solicitudes.
Detrás del arco está el muro románico paralelo a la nave con su pequeño ventanal. Como este muro no tapaba completamente la anchura de la nueva capilla gótica, desmontaron el auténtico arco absidal románico y alargaron el muro más de un metro, por lo que el pequeño ventanal no queda centrado en la capilla ni tampoco con el gran ventanal gótico. Los sillares añadidos, tanto en el muro como en el soporte o pilar, están marcados por los canteros, pero no los antiguos románicos. La composición muro, ventana y pilar engañaron al Sr. Sarret y le hicieron creer que se trataba de un pilar del presbiterio o del ábside de la iglesia románica, este error ha hecho que todos los historiadores hayan dibujado la planta románica dando por válidas las suposiciones del Sr. Sarret. Pero quizás lo peor, es que los historiadores contemporáneos no han sido capaces de diferenciar elementos arquitectónicos góticos de entre los elementos románicos y han "construido" su iglesia románica a partir del ábside, basándose en el montante de un arco gótico.
Para evitar que desde el fondo de la nave lateral se apreciara esta desviación del muro, se reduce progresivamente la profundidad de los contrafuertes góticos a medida que nos acercamos a la capilla del Santo Cristo, de tal manera que se muestra una uniformidad en la nave y el acoplamiento de la nave a la girola pasa completamente desapercibido. Esta reducción no tiene efectos perjudiciales para la estructura ya que la piedra que no hay en el interior de la iglesia la tenemos fuera, en el dibujo de planta se puede ver perfectamente que Berenguer desplaza el muro de cierre, no los contrafuertes. (ver plano 16)
Por el exterior el efecto también pasa desapercibido, sólo fijándose mucho se ve la ruptura de la línea paralela que deberían formar el alféizar de la cubierta de la bóveda principal con el alfeizar de las cubiertas de nave lateral del lado norte (puerta santa María y capilla del Santo Cristo - la primera a mano izquierda). Tanta calidad tiene este acoplamiento que no hay ningún plano ni dibujo desde los más antiguos que hemos consultado donde se pueda observar esta desviación. Sin embargo, hay otra cuestión que dificulta apreciar este paralelismo entre antepechos de cubiertas, es la aplicación de la disimetría pitagórica en la nave central, desgraciadamente el desarrollo de esta teoría disimétrica queda muy lejos de los objetivos de este trabajo, comentar sólo que está relacionada con la escolástica y la voluntad de conciliar Fe y Razón.
Todos los que un día u otro hemos dibujado la planta de la Seu de Manresa lo hemos hecho de forma completamente simétrica.
Plano oficial de la Seo correspondiente al Plan Director.
Posiblemente ésta no fue la primera idea de Berenguer, al no poder unir la girola al ábside de una manera formal, parece que el primer pensamiento fue sustituir el semicírculo absidal por una elipse. Si nos situamos en la capilla de la Virgen de Montserrat, debería llamarnos la atención el hecho de que las hileras de losas del pavimento que nacen en el fondo de esta capilla, no se entreguen paralelas al eje de las columnas.
El motivo es que el muro de cierre de la capilla en el lado de poniente (lado capilla Santo Cristo) esta desplazado hacia el exterior un par de palmos. Si a las otras capillas hubiera hecho lo mismo, abriendo sólo la parte de poniente, habría obtenido el metro y medio aproximadamente que le faltaba, pero habría multiplicado el mal efecto que produce la entrega de las losas del pavimento, también podría ser que tuviera miedo de perder el control de la obra abriendo de una manera atípica las capillas radiales o que se produjera un aumento considerable del coste al tener que manipular cerchas diferentes o bien a nivel de cantera.
No es el momento de especular ni de hacer "arquitectura ficción". El resultado es que hay un fondo de capilla desplazado y a continuación el muro sesgado.
En la fotografia superior se aprecia en color azul celeste el "marco sagrado" que Berenguer no podia sobrepasar, clave de todo el descubrimiento.

La trascendencia del descubrimiento la podemos sintetizar en unos cuantos puntos:

  • Nos marca un antes y un después en la manera de dibujar la planta de la Seu; ya nunca más se podrá dibujar un edificio simétrico (un semicírculo pegado a un rectángulo), a partir de ahora se tendrá que dibujar un edificio asimétrico con un semicírculo abierto por un lado que va a entregarse a un rectángulo.
  • Nos permite estudiar una argucia medieval que ha llegado inédita a nuestros días.
  • Tampoco podremos llamar " pilar " porque no lo es y mucho menos relacionarlo con la antigua iglesia románica.
  • Situar correctamente elementos románicos y góticos.
  • Esta actuación aún engrandece más la figura de Berenguer de Montagut por el hecho de prever y resolver de una manera tan elegante, un conflicto de intereses con una solución arquitectónica, cuando él sabía perfectamente que ya no viviría en el momento que sus continuadores tuvieran que aplicar su solución. Es un acto de generosidad de un gran hombre, que hoy en día difícilmente encontraríamos en ningún profesional.
  • Nos permite excavar la capilla del Pilar y descubrir el auténtico ábside románico (hasta ahora no se había permitido la excavación porque se consideraba que estaba situado en medio de la puerta de acceso al templo y habría entorpecido la circulación)
    Se tardará años en entender cómo ha podido suceder que algo así no se haya sabido descubrir a lo largo de los casi 700 años que tiene el edificio. En cambio la solución es sencilla: se ha podido descubrir y lo más importante: interpretar, gracias a la recuperación de convenciones, sistemas de trabajo y medidas medievales.
    Soporte gráfico.

    Contrafuerte de la capilla dedicada a la M. del Pilar.
    • Obsérvese en el fondo de la capilla el montante gótico adosado, tradicionalmente confundido con el arco absidal románico.
    • La parte superior del montante se convierte en el arco formero de la propia capilla y permite recibir las enjutas de la capilla.
    • Obsérvese también, el canto achaflanado y como termina por la parte superior,en el mismo lugar donde termina el canto del contrafuerte. (Un poco por debajo de los capiteles)
    • Podemos ver como el ventanal románico (a mitad de la foto lado izquierdo) no queda centrado con el ventanal gótico.
    Obsérvese en la foto superior las marcas góticas de cantero en color rojo (símbolo PI, ante las puntas de las flechas) en la esquina del montante gótico, montante que fue confundido por los historiadores con el marco absidal románico. En la pared frontal (contrafuerte) podemos ver las mismas marcas en color azul.

     Superposición de la iglesia románica con la gótica con el ábside inventado por los historiadores.


    El mismo plano anterior sin las ayudas visuales.