Construcción de la Seo de Manresa, el rosetón

Hasta ahora hemos visto los siguientes temas referentes a la construcción de la Seo de Manresa:
En este capítulo haremos un recorrido por el gran rosetón del templo.
Si no se indica la fuente, todas las fotos y planos son de Jaume Espinalt
Se recomienda empezar la lectura del tema "Crear en Gótico" por el primer capítulo para tener una visión general.
El rosetón, símbolo que aún nos queda por ver, es extraordinariamente complejo. Puede significar tanto la perfección celestial como la pasión terrenal, el tiempo, la eternidad, etc. Los egipcios llevaban rosas a su diosa Isis. Para los cristianos la rosa blanca representa a la madre de Dios por su pureza y la roja a Cristo por el color de la sangre. También significa fuego, iniciación. Los arquitectos que evolucionaron en su simbología, incorporaron el "gótico flamígero" para realzar más la idea del fuego, lo encontramos en la iglesia de santa Maria del Mar en Barcelona que tras caer el rosetón de Berenguer en un terremoto, se reconstruyó ya en flamígero para hacer más énfasis en las llamas y el fuego. También representa al Sol como puerta del mundo, como entrada al conocimiento. En el rosetón de Manresa vemos doce rayos, por el zodiaco, por los doce meses del año, por los apóstoles de Cristo o por la misma rueda de la vida. Chartres en un tímpano están las representaciones de doce actividades que se pueden desarrollar a lo largo de un año.
El rosetón principal (aro central) antes y después de la restauración.
Tenemos constancia del compromiso del arquitecto Martí d'Ivars (Agosto de 1486) de construir el último tramo, portalada, ventanales y rosetón de la Seo de Manresa, también sabemos que una parte de su bóveda se derrumbó. No se terminó nunca la portalada principal, no se acabaron los arbotantes superiores, ni se abrieron los ventanales superiores, la pregunta es saber si con este panorama se construyó o no el rosetón. 
Según dicen las crónicas de la época parece ser que se construyó: durante la guerra de Sucesión (11 de Septiembre de 1714) los seguidores de los "borbones" se protegieron en la Seo y los seguidores de los "austriacos" la incendiaron para echarlos fuera, el fuego quemó todo el mobiliario y seguramente haría caer la vidriera del rosetón. 
(foto lateral aún con el humo del incendio comentado)
Además éste tramo cayó unos veinte años más tarde y después de la guerra de los franceses lo tuvieron que volver a rehacer. Y volvemos donde estábamos, cayó sólo la bóveda o la bóveda y el rosetón de Martí. Los sillares utilizados en el tercio superior Norte de la fachada principal, el tipo de hiladas y las entregas con la obra vieja (sillares recortados en forma de "cuatro" para acoplarse con los originales) nos permiten seguir las diferentes actuaciones en el aquel inmenso lienzo de pared. A finales del siglo XIX en tiempos del obispo Morgades, se vuelca mucho dinero para acabar el edificio: se abren ventanales, se acaban todos los arbotantes superiores, se sustituyen gárgolas, macollas, etc. y finalmente (suponemos) se construye el rosetón que ha habido hasta ahora y que remendaron como pudieron con parches de cemento y trozos de vidrio de quien sabe donde los habían sacado, después de la guerra civil de 1936.
¿Porque supongamos que el rosetón es de aquella época? Sencillamente porque es de hormigón sin armar y se utiliza el sistema métrico decimal para la tracería. Aunque el sacristán que vivió la contienda y la primera etapa de reconstrucciones (José Pérez) en alguna ocasión me había comentado que el rosetón era de hormigón, nadie del departamento técnico lo podía creer ya que no habíamos sabido encontrar ningún documento histórico donde hablase de una sustitución total, el hecho es que al iniciar su restauración se ha podido comprobar que efectivamente es de hormigón.
(Tracería, soporte metálico y abrazadera, foto derecha trozo de tracería de hormigón)
Tenemos constancia de que el inmenso edificio de ejercicios espirituales de la Santa Cueva de Manresa, se empieza a construir el año 1894, hemos tenido acceso a una fotografía donde se ve este edificio ya terminado y un gran andamio que tapa el rosetón, es coherente pensar que el rosetón es de finales del XIX o muy a principios del XX.
En el Museo de la Catedral se puede ver el proyecto del rosetón que ha habido hasta ahora y que después de una cuidadosa restauración en Alemania se ha vuelto a reinstalar, es obra del pintor manresano Francesc Morell , sin ánimo de entrar en polémicas y con todo el respeto para el pintor manresano, sencillamente el rosetón dibujado, es la antítesis de lo que se espera de un rosetón gótico, entendemos que el autor se limitó a pintar lo que otros le indicaron, es decir no inventó, sólo pintó e hizo bien su trabajo. Visto el resultado da la sensación de que estamos frente a un decorado de pastorcillos, donde se puede ver la Virgen subiendo al Cielo rodeada de una docena de angelitos bailando una sardana. El arquitecto según consta en el viejo proyecto habría sido Bernat Pejoan y los Hijos de Amigó serían los vidrieros (año 1897). Las figuras de los tres tramos superiores del rosetón representan a la Santísima Trinidad (Padre, Espíritu Santo e Hijo, visto desde fuera y de izquierda a derecha), el Padre está sentado en un trono y tiene en una mano un cetro y con la otra aguanta sobre las piernas una bola del mundo con un anillo dorado indicando más o menos el ecuador, un detalle que pasará desapercibido a todos y que me ha gustado descubrir, es que en este anillo dorado han dibujados los signos del zodiaco. Gracias por el detalle Francesc Morell. 
Determinar el diámetro del rosetón no ha sido una tarea fácil a pesar de los andamios. Hemos ido viendo a lo largo de este trabajo que la escultura, tracerías, ventanales, etc. se medían con la Vara de Aarón a diferencia de los paramentos que lo hacíamos con la Cana Destre. Este es un buen punto de salida. Pero los números no siempre dicen lo que tú quieres leer.  

  • Hemos leído que durante la guerra de sucesión se quema todo y el humo sale por el agujero del rosetón dejando completamente ahumada la corona de Martí d'Ivars.(mostrado en la fotografía superior) 
  • Tras caer el muro de cierre y una parte de la bóveda (consecuencia de la guerra de 1714), se reconstruiría la corona del rosetón (sillares e hiladas diferentes). 
  • Deberían tapiar el inmenso agujero como lo hicieron también con los otros ventanales. 
  • Cuando a finales del siglo XIX, se plantean construir el nuevo rosetón, el arquitecto considera que el "agujero" es muy grande teniendo en cuenta el impacto del viento y decide suplementar la corona original con una segunda corona métrica de 30 cm. adosada a la primera para disminuir diámetro. (foto siguiente) Para disimular el cambio de colores de las piedras y sacar el humo, "pinta" con cemento las dos coronas dejándolas completamente uniformadas. 
  • Aun reduce más el diámetro del "agujero" con otra corona integrada en la tracería de hormigón, pues las piezas que tocan la corona las suplementa con un nuevo anillo que forma parte de la misma tracería. (también foto siguiente) No contento el arquitecto con todo esto, aun instala una gran estructura metálica (dos montantes verticales y dos horizontales) anclada en las coronas y una serie de abrazaderas fijadas a la tracería para evitar vibraciones que nos ha acompañado hasta hoy día. 
  • Los diferentes movimientos que ha tenido el muro de cierre junto a otros elementos estructurales del lado Sur (lado río) ha llevado a un desplazamiento de las piezas prefabricadas que conforman la tracería. Recuperar las entregas originales teniendo en cuenta que hablamos de un hormigón antiguo era muy arriesgado y se ha preferido no tocarlo demasiado. Se ha sustituido con piedra nueva toda la corona exterior y se ha rehecho la interior. Finalmente se ha eliminado la estructura metálica.


Suplemento introducido entre la tracería y la corona original para disminuir el tamaño del "agujero" 


Sustitución de la corona original y la suplementada 

En el tema dedicado a la construcción de arcos ya hemos comentado el corte paralelo de las dovelas y el ahorro económico que representa, la foto inferior nos muestra las coronas una vez rejuntadas y con unos cortes para desaguar el agua de la lluvia. 

Diversas vistas del rosetón, la imagen central de la Virgen en color rosa, mide 1.80 metros de altura.

Dos vistas generales del rosetón antes y después de la restauración. 


Medidas del rosetón: 

  • Diámetro del "agujero" original de Martí d'Ivars: 9 VA, equivale a 7,38 metros. 
  • Corona original exterior: 1 VA de ancho. 
  • Espesor de la corona original exterior: 1 VA desde la parte más saliente de la corona hasta tocar el vidrio. 
  • Espesor de la corona original interior: 1/2 VA desde la parte más saliente de la corona hasta tocar el vidrio 
  • Corona interior (suplementada): 30 cm. métricos. 
  • Medida total del rosetón original: 1+9+1 = 11 VA (más de 9 metros, equivale a una casa de tres pisos
  • Luz interior actual: 6.80 metros. 
  • El anillo central (donde está la Virgen) mide dos metros de diámetro (foto superior derecha). 

Como curiosidad final, el rosetón tiene una ligera forma de melón, pues debido a estos movimientos que hemos ido explicando, es unos 30 cm. más ancho que alto. 


No quería dejar pasar esta oportunidad sin explicar que las obras de restauración de éste rosetón estuvieron sufragadas por el pueblo (ciudadanos anónimos, empresas, etc.). La corona trilobulada exterior tiene una alternancia de colores (azul, verde, azul, etc.). Este ritmo se debería seguir en todos los elementos que forman ésta corona.
Si lo imaginamos como un reloj de 12 horas, en las "6" hay un grave error: hay dos elementos de color azul y en las "9" hay dos elementos de color verde. Los albañiles no hicieron bien su trabajo (hay vídeos y fotos antiguas que acrediten la alternancia correcta de los colores), pero la empresa constructora cobró por un trabajo mal hecho. Peor es la actuación de los responsables técnicos que no estuvieron al nivel que es deseable en una actuación como ésta. Para arreglarlo habría que desmontar totalmente 6 elementos como el de la fotografía y volver a fijarlos, por lo que deberían montar dos andamios de más de 25 metros tanto por dentro como por fuera. ¿Quién puede pedir responsabilidades por casos como éste, cuando la misma Iglesia no da ninguna importancia al error? ¿Que deben pensar los que sufragaron las obras? Chartres durante la segunda guerra mundial sacaron y guardaron todos los vitrales de la catedral (hay fotos donde se pueden ver cristales blancos normales), no tengo conocimiento de que hubiera ningún error en el momento de la reinstalación.